G. K. Chesterton

Otro sitio más de USPCEU – BLOGS

G. K. Chesterton - Otro sitio más de USPCEU – BLOGS

El gran mínimo. Antología poética de Chesterton.

gran_minimoDebo empezar por reconocer que los libros de poesía me provocan dolor. Y no por que la desprecie; todo lo contrario, lo que me duele es no alcanzarla, no ser capaz de degustarla. La poesía me parece una cumbre, inalcanzable, la mayoría de las veces. Porque escribir, lo que es escribir, es fácil. Escribir bien ya es otra cuestión. Se pueden escribir reseñas, críticas, este blog…,  pero eso acaba siendo siempre “glosa”, algo muy digno, ciertamente, pero que es decir sobre lo que otros han dicho. El novelista me parece cosa distinta. Ya pone algo partiendo de cero. Crea. No se me escapa que nunca se parte del todo de cero; siempre están las influencias y los posos que la vida, las lecturas, experiencias dejan y a partir de las cuales todo artista construye. Nunca se hace desde la nada. Y más que el novelista, el poeta, que decanta y destila sin cesar.

Después de ser algo tan trabajado, me duele estar desentrenado para ella. Pero al menos hay que apreciar a los poetas y a los editores que se lanzan a publicarlos. Que yo sepa tenemos tan solo dos libros de poesía de Chesterton en español: Lepanto y otros poemas (Renacimiento 2003) y este nuevo: El gran mínimo. Antología poética (Editorial El Salto de Página 2014).

Y a partir de aquí, como lector de poesía desfondado, tengo al menos la suerte de tener dos guías para enfrentarme a este “nuevo” libro de Chesterton (2014): una conferencia que dio Enrique García Máiquez y un capítulo que escribió Salvador Antuñano en nuestro Chesterton de pie: “Verdadera filosofía para un tiempo desesperanzado”.

Máiquez nos desveló, a través de una sencilla dinámica, que en el libro de poemas de Chesterton The wild knight ya encontrábamos, seminalmente, toda su concepción del mundo. Si tuviera que condensar ahora esa concepción del mundo diría que Chesterton se aferra a una idea que la teología del siglo XX ha desarrollado poderosamente: la “sacramentalidad” de la realidad. El mundo, el cosmos, el cuerpo, tienen un lenguaje propio que remite a algo que está más allá de ellos. Para Chesterton, hasta lo más pequeño, como la flor, esconde un misterio; nada hay que nos suponga o nos haga pensar que del capullo pueda nacer una rosa. Es un misterio insondable. Hay que leer estos poemas, y en especial a todo Chesterton, teniendo en mente el capítulo IV de Ortodoxia. El mundo no está regido por leyes necesarias, inexorables, sino por una voluntad misteriosa, que podría hacer, si quisiera, que de los árboles nazcan manzanas doradas o tigres colgados de la cola. Aquí hay toda un poderosa y profunda concepción metafísica, que surge no de los primeros principios, sino de la observación de los fenómenos naturales más sencillos.

La maravilla, la admiración, la sorpresa y el agradecimiento son clave de bóveda de la construcción filosófica de Chesterton. Porque después del artículo de Salvador Antuñano, sí podemos afirmar que en Chesterton late una verdadera filosofía. Su poesía es buena muestra de ello.

 

Categoría: Libros, Poesía

Tu dirección de correo no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*


× 1 = tres

Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: