G. K. Chesterton

Otro sitio más de USPCEU – BLOGS

G. K. Chesterton - Otro sitio más de USPCEU – BLOGS

Pablo D’Ors: escribir es un asunto corporal

dorsEl pasado jueves 11 de febrero, tuvimos un apasionante encuentro con el escritor Pablo D’Ors. Reconoció el mismo que deja demasiados “titulares” y así fue. Es imposible recogerlos todos. Además, son una provocación. Digo, que no dejan indiferentes: provocan, sugieren, sorprenden… ¿Alguien puede pedirle más a un encuentro literario?

Mi titular preferido fue este:

“Escribir y meditar son un asunto fundamentalmente corporal”. Escribir es un trabajo, sobre todo -para Pablo D’Ors- manual. “Escribo y me encuentro la idea”. No es un autor idealista; se fía de su cuerpo, pues solo algo profundamente corporal es espiritual. El cuerpo tiene tiene que ver con el espíritu mucho más que la mente.

Casi nada. Renuncio a glosar y pongo aquí “otros titulares”.

“Solo leemos los que tenemos interés en saber quiénes somos”.

“El 90% de la literatura actual habla del ‘yo pequeño’ que es mucho menos interesante que el ‘yo profundo'”.

“Es un milagro encontrar a alguien que sea él mismo en este mundo de sucedáneos”.

“Mis libros son más interesantes que yo”.

“La literatura es una exposición de la contradicción del ser humano”.

“Casi todos los libros de narrativa tienen una frase similar a esta en la contraportada: ‘el autor ofrece una mirada lúcida y despiadada a la realidad'; pero prefiero ‘una mirada lúcida y compasiva a la realidad'”.

“Un autor decente es el que hace justicia narrativa a la realidad, con sus luces y sus sombras”.

“Un escritor es aquel que soporta su propia estupidez”.

“El trabajo artístico supone una purificación de la mirada del oído y del corazón”.

Pues hubo esto y mucho más. Pero si os lo contara todo, entonces no os haría falta venir al siguiente encuentro. Y os echaría de menos.

 

 

 

 

 

 

 

Zollinger, asombro y milagro

Seguimos hablando ahora de Pablo D’Ors, que será nuestro próximo escritor invitado.

Las andanzas del impresor Zollinger es un libro verdaderamente delicioso. Y mira que esta palabra, “delicioso”, aplicada a libro o película, siempre me ha parecido muy cursi. Pablo D’Ors cuenta este libro entre sus obras más “luminosas”. Este término me convence más, es menos cursi. Zollinger es, por decirlo de otro modo, de estas novelas que puedes recomendar a cualquier persona, porque tiene tanto bueno que te puede gustar por un motivo o por otro, y carece de aquellos elementos que pueden echar para atrás a muchos lectores.

A mí me han gustado muchas cosas. Solo quiero recordar aquí dos. Me ha encantado la historia de amor (si así puede llamarse) entre los ferroviarios (ferroviario él y ferroviario ella). Pero me encanta, sobre todo, la concepción sacramental que subyace en la obra: las cosas más sencillas se describen como el milagro, la maravilla, el asombro…

Es un modo de mirar la realidad y de encontrar valor en las cosas: da igual que nos refiramos a las cosas meramente materiales o a los pensamientos, ideas… La concepción sacramental de la realidad es la antítesis del materialismo. Es la visión, a la que puede uno volver una y otra vez, del capítulo IV de Ortodoxia, capítulo que podría estar escrito en el frontispicio imaginario del siglo XX, como un faro, un oráculo. Ese materialismo chabacano, ramplón, seguro de sí mismo, al que Chesterton destrozaba literariamente (allá por 1909 y antes), saltó por los aires con los descubrimientos de Einstein y de Heisenberg. La realidad, definitivamente, se nos había escapado de las manos. Ya no la entendíamos. Chesterton ya negaba que pudiera explicarse meramente a través de leyes. Y tanto Einstein, como Heisenberg pusieron sobre la mesa nuevas leyes para explicar la realidad, leyes válidas, cada una en su campo, pero incompatibles entre sí. Para mayor inri, Heisenberg formula en ley la imposibilidad del total conocimiento de la materia. Por eso Einstein se negaba a admitir que “el buen Dios jugase a los dados”. Y en esas seguimos, tratando de saber si lo que se ha encontrado hace dos años es el bosón de Higgs, y si con eso los físicos podrán decir si ya sabemos porqué unas partículas tiene materia y otras no.

El reverso de este materialismo no es un oscuro ocultismo, una visión pesimista de una realidad caótica, informe, terrorífica, al estilo Lovecraft, Derleth o Machen. Es una visión que podríamos sintetizar, en palabras de Christian Bobin (autor que he conocido por uno de mis prescriptores literarios de cabecera, Pablo Velasco): “Las cosas nunca son solo cosas. Estas, por ejemplo, unos tulipanes, hacen que resuene en la casa una nota alegre, fraterna”.

Pablo D’Ors, próximo autor invitado a nuestro Club Chesterton, ya en el curso 2015-2016

zollingerEstamos preparando las actividades del Club Chesterton para el curso que viene y os anticipamos que tendremos una tertulia con el escritor Pablo D’Ors. Puede que muchos lo conozcáis, otros no; pero es un escritor que merece mucho la pena. Retomamos así los coloquios con escritores como aquel que tuvimos en diciembre 2014 con Natalia Sanmartín y que tanto nos emocionó.

El pasado 3 de junio estuvo presentando Contra la juventud, su ultima novela, en  Majadahonda, en la librería Altazor. Estuvimos presentes Maribel Abradelo y yo. El coloquio fue muy interesante, y allí mismo le invitamos a participar, ya en el curso que viene, en nuestro Club Chesterton, invitación que aceptó generosamente.

No diría que sus novelas sean chestertonianas. El autor cita como sus tres autores de cabecera a otros: Herman Hesse, Milan Kundera y Kafka, pero es tan interesante leerle y escucharle que os animamos a los apasionados por la buena literatura a leer durante el verano alguno de sus libros para preparar el encuentro. Yo me he leído tres de sus libros: Andanzas del impresor Zollinger, El amigo del desierto y Biografía del silencio. Estoy ahora leyendo Contra la juventud, y después, tengo que meterme con El olvido de sí, una biografía en primera persona de Charles de Foucauld (quizá pertenezca a ese género de la llamada “autobiografía no autorizada”, utilizado, por primera vez que yo sepa, por Ray Davies, el cantante de los míticos Kinks).

Hay un aspecto de sus novelas (en Zollinger, concretamente, y en su ensayo Biografía del silencio) que me han recordado mucho a Chesterton. En realidad no es que recuerde a Chesterton; es que ambos escritores asumen una misma visión, cada uno con sus matices, ante la realidad que nos rodea. Preside dicha visión una actitud de asombro y de pequeñez ante la misma; el reconocimiento de algo, más grande y misterioso, que nos precede, que nos convoca. La realidad, el mundo, las personas, la naturaleza son presencia sacramental.

Así que aquí hay materia para el siguiente post.

Os dejo un enlace al blog de Pablo D’Ors y un breve CV suyo, extraido de la web de Galaxia Gutenberg, editorial que ha publicado Contra la juventud.

www.pablodors.blogspot.com

Pablo d’Ors (Madrid, 1963) es novelista, sacerdote, fundador de la asociación Amigos del Desierto, dedicada a la profundización y difusión de la meditación y del silencio y, por nombramiento expreso del papa Francisco, consejero cultural del Vaticano. Ha traducido obras de Elmar Salmann, Franz Jalics y del cardenal Martini. Su experiencia de acompañamiento a enfermos y moribundos se recoge enSendino se muere (2012). Su obra literaria está conformada por la Trilogía del silencio, que incluye El amigo del desierto(2009), la Biografía del silencio (2012), que en dos años alcanzó diez ediciones con 25.000 volúmenes vendidos, y El olvido de sí (2013), en que rinde homenaje a su admirado Charles de Foucauld. Previamente publicó la Trilogía de la ilusión, conAndanzas del impresor Zollinger (2003 y 2013), traducida a varias lenguas y adaptada al teatro en Italia, El estupor y la maravilla (2007), y Lecciones de Ilusión (2008), quizá su obra magna; así como la Trilogía del fracaso, con El estreno (2000),Las ideas puras (2000) y Contra la juventud (2015), posiblemente su libro más personal.

Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: