Estudiando historia y arte en Madrid

Otro sitio más de USPCEU – BLOGS

Estudiando historia y arte en Madrid - Otro sitio más de USPCEU – BLOGS

Prácticas arqueológicas en los Bañales

Historia, trabajo y amistad. Una experiencia personal única

antoniomiguel

 

 

 

Antonio Miguel Jiménez

Fue en el verano de 2012 cuando comenzó mi aventura en la ciudad romana de Los Bañales. Como todo en la vida, hoy miro atrás y me parece que fue ayer cuando una querida profesora, enamorada de la Arqueología, hizo cuanto pudo para que quien escribe estas líneas pudiera saborear, como ella lo hizo antes, la grata y apasionante experiencia de una excavación arqueológica.

 

antes de excavacion bañales
Y así fue cómo mediante ella conocí al profesor Javier Andreu, director científico de Los Bañales. Primero como historiador y responsable del proyecto, y más tarde como amigo, el profesor Andreu fue transmitiéndome la gran labor multidisciplinar que se halla tras una excavación. Además, un hábil e ingenioso epigrafista, Ángel Jordán, y un más que experimentado arqueólogo, Juan José Bienes, completan un equipo técnico que a todos nos ha hecho ver cada uno de los prismas desde los que puede analizarse la Historia enterrada en Los Bañales y todo lo que con la ciudad, que tuvo su florecimiento entre el siglo I a.C. y el III d.C., tiene que ver.

bañales lapida

Gracias al inmejorable ambiente humano y al excelente equipo, tanto técnico como de becarios, acabé mi experiencia en Los Bañales con una enorme cantidad de conocimiento adquirido, con un recuerdo que me acompañó todo el año y con muy buenos amigos a los que cada día me alegro de haber conocido. De este modo, al llegar a casa sólo me plantee una cosa: “debo volver a Los Bañales”. Seguí los pasos del yacimiento a través de las redes sociales, deseando saber cómo se iba desarrollando el proyecto y cuándo podría volver, siempre en contacto, además, con aquellos que podría llamar fratres bañalensis. Así, en febrero acudí a las prospecciones arqueológicas que se programan en torno a la antigua ciudad romana cada año, a finales del invierno, llevadas también de forma estupenda por el equipo técnico, con lo que seguí sobre los pasos del proyecto. Terminó llegando el mes de mayo, y con él el periodo de inscripción para participar en la V Campaña de Excavaciones y poder optar a una beca gracias al convenio que nuestra universidad comparte con la Fundación Uncastillo. La hice, y en junio me confirmaron mi asistencia y la obtención de la misma. Ya estaba hecho, ¡volvía a Los Bañales!

castillo bañales

Este mes de julio he podido vivir lo que creo debe ser una excavación arqueológica en todas sus facetas, principalmente gracias al esfuerzo del profesor Javier Andreu y el resto del equipo técnico por ofrecernos tanta posibilidades de aprendizaje constante: numerosas charlas de importantes personalidades (recordando con especial cariño la de la profesora Mª del Mar Gabaldón, por quien llegué allí), las excursiones al puro estilo docere et delectare (como al acueducto romano de Albarracín-Cella o la antigua ciudad romana de Labitolosa) y la instrucción de campo (estratigrafía, reconocimiento de hallazgos, toma de cotas, trabajo de laboratorio…). Además de actividades no académicas para el tiempo libre enriquecedoras y para todas las apetencias: excursiones, baño en la piscina, Eucaristía, o el simple descanso en algún buen café de los municipios de Uncastillo y Biota, que alojan a los estudiantes durante la campaña, pues sus consistorios, como la Comarca de las Cinco Villas, financian el proyecto.

Pero no todo depende del equipo técnico, que se esfuerza en ofrecer lo mejor posible a los estudiantes. Los becarios debemos poner también de nuestra parte, sobre todo buen ánimo y trabajo. Dice san Benito en su Regla que la ociosidad es enemiga del alma (Regla de San Benito XLIII, 1), y así es en verdad, pues una mente ociosa no está preparada para un horario en el que la jornada de trabajo comienza a las 6:15 y concluye a las 13:00, además del trabajo vespertino de laboratorio, de 17:00 a 19:00, en el que se limpian y siglan las piezas correspondientes.

Es así como podemos transformar un trabajo, que podríamos catalogar como duro, en una actividad enriquecedora en el ámbito académico, pues se aprende muchísima Historia y Arqueología, personal, pues uno se prueba y domina a sí mismo, y emocional, pues los compañeros que trabajan contigo codo con codo terminan convirtiéndose en buenos y permanentes amigos. Al final, aunque estas líneas sean un intento, la “experiencia bañalense” no se puede contar, hay que vivirla.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=3j7g-55HvVE&feature=youtu.be]

ANTONIO MIGUEL JIMÉNEZ SERRANO

Estudiante de 2º de Historia e Historia del Arte. Universidad CEU San Pablo

Cuando hablan los maestros. Lecciones desde Argentina

Layout 1Hace casi un año, gracias al buen hacer de un amigo común, conocí al Profesor Miguel Ángel de Marco. Meses antes, cuando entré en contacto con él dirigía el Instituto de Historia de la Universidad Católica de Argentina. Por aquel entonces preparaba yo mi viaje a aquellas tierras, y él me facilitó los trámites necesarios para entrar en contacto con la UCA. Al poco tiempo me enteré de que había sido nombrado presidente de la Academia Argentina de la Historia. Con su amabilidad de argentino, rosarino y maestro de historiadores, puso a mi disposición la Biblioteca de la Academia para las consultas que necesitara realizar. Una vez en Buenos Aires, mantuvimos charlas amigables en torno a un café, me presentó a miembros de la Academia… En fin, como tantos argentinos, hizo que me sintiera en casa durante los meses que allí pasé.

Acaba de publicar un libro sobre el General San Martín, que lleva por subtítulo “General victorioso, padre de naciones“. Será un libro imprescindible para los que nos dedicamos a la historia de América, y para cualquier amante de las biografías y la historia.

Recientemente, con motivo de la presentación de su libro en Rosario, se publicó una entrevista al profesor De Marco, que merece la pena reproducir, por marcar de alguna manera lo que significa la verdadera tarea de los historiadores, alejada tanto de visiones maniqueas como de utilización -y manipulación- con fines políticos. De eso saben mucho los argentinos… y sabemos mucho los españoles.

María Saavedra

Miguel Angel De Marco: “Cambiar los pedestales no es el modo de hacer historia”

Perspectiva. “No atreverse a afirmar lo falso y a negar lo verdadero”, dice De Marco.

 Por Osvaldo Aguirre / La Capital (oaguirre@lacapital.com.ar)

  de marco    Miguel Angel De Marco fue uno de los autores convocados por Rosario Libro y Lectura, la feria que se realizó en el Espacio Cultural Universitario. En ese marco presentó su último libro, San Martín, general victorioso, padre de naciones, una biografía escrita “sin otra pretensión que ponerla al alcance del gran público”, como una forma de “destacar los rasgos principales de una de las personalidades más nobles de la historia argentina y sudamericana”. Fue también la ocasión de reencontrarse con la ciudad donde nació y donde se desempeñó durante mucho tiempo en el periodismo, la enseñanza universitaria y la investigación histórica, antes de radicarse en Buenos Aires.

—En el prólogo del libro advierte sobre las versiones maniqueas de la Historia.

—La postura maniquea nos llevó a una cosa bastante triste: a remover estatuas, avenidas, aun sepulcros. En el fondo los países adultos aceptan la historia no con una especie de beneficio de inventario, sino tal como fue. Los hombres de hoy no podemos modificar lo que ocurrió, y eso es lo que se ha intentado siempre en Argentina. En las épocas posteriores a la batalla de Caseros, una generación proscripta escribió la historia con vencedores y vencidos. A posteriori los revisionistas hacen una contra historia, por la cual derriban a los que estaban en los pedestales y ponen a otros en su lugar, como si unos y otros no hubieran sido parte, aun enfrentados, de un mismo proceso. Hoy se sigue empleando esa postura por lo menos en determinados círculos, porque aparecen algunos organismos que se atribuyen patente de revisión. El historiador revisa siempre.

—¿Se refiere al Instituto de Revisionismo Histórico que creó el gobierno nacional?

—Sí, yo respeto mucho a algunos de sus integrantes, pero creo que parten de una base falsa. Cambiar los pedestales no es el modo de hacer historia. Pero bueno, todo se decanta y todos los aportes son respetables. Una de las peores cosas que se puede hacer es denostar al que no piensa como uno.

—¿Hay aspectos todavía desconocidos en la historia de San Martín?

—En lo esencial, San Martín deja pocos resquicios para descubrir hechos nuevos. Sí da lugar a reinterpretaciones, y siguen apareciendo muchos papeles. Cuando Mitre escribió su historia, contó con los documentos que le entregó Balcarce, el yerno de San Martín, y con otros papeles contemporáneos, además de los testimonios de personas vivas que habían conocido mucho a San Martín, por ejemplo Zapiola, que le da a conocer cómo era la Logia Lautaro. Ya desde entonces hubo una gran masa de conocimiento acerca de San Martín. Después hubo muchísimos títulos, pero faltaban conocer la parte del exilio y otras cuestiones. Entonces aparece la obra, muy importante también, de José Pacífico Otero (Historia de San Martín). Además hay enfoques muy buenos, por ejemplo de Patricia Pasquali, que ofreció interpretaciones y documentos nuevos. Y hace poco John Lynch, uno de los grandes historiadores ingleses dedicados a Iberoamérica, devela una documentación que se encuentra en los archivos ingleses. Ahora el Instituto Nacional Sanmartiniano está publicando documentos que se encuentran en otros archivos argentinos.

—¿Son cartas?

—Sí, son los más importantes. Como decía Lucio V. Mansilla: “Si no hubiese cartas íntimas no habría historia verdadera”. El documento oficial no refleja al gobernante, ni al dirigente ni al conductor. El documento oficial puede ser un decreto, una proclama, un parte de batalla; está escrito para determinado momento o para asentar una decisión administrativa. Pero las cartas íntimas nos reflejan un mundo generalmente mucho más rico y entrañable, donde el individuo se presenta tal cual es. En el caso de San Martín, él tuvo cuatro o cinco corresponsales con los que se escribía mucho; en mi libro cito básicamente las cartas con el general Tomás Guido, con Pueyrredón, con O’Higgins. A través de esta correspondencia uno se da cuenta de lo que significó el esfuerzo emancipador de San Martín: de la nada construir un ejército, lleva ra una sociedad como la mendocina a un esfuerzo como el cruce de los Andes.

—¿Los relatos de la historia cambian según el momento en que son realizados?

—Algunos se permiten perpetrar cualquier texto. Los historiadores nos movemos en un terreno bastante resbaladizo. El pasado se nos presenta muy esquivo, lo vemos a través de un pedacito, el resto que nos permiten contemplar los documentos. Hablamos de documentos en un sentido amplio, no sólo el papel, sino también los cuadros, las fotografías. Pero siempre nos quedamos con las ganas, porque de la vida de los personajes, grandes y pequeños, sabemos poco. Pese a ello, en el caso de San Martín, hay documentación suficiente como para emitir una opinión equilibrada, siempre ubicándonos en su época. Cuando pretendemos utilizar la Historia para discutir cuestiones del presente hacemos un flaco favor a la memoria y a nuestra propia facultad para proyectarnos en el porvenir. Uno está contemplando instancias que no le ha tocado vivir, y tampoco puede contar con la máquina del tiempo. Nos manejamos con pocos elementos y entonces tenemos que ser cautelosos. Vitam impendere vero, decían los latinos, consagrar la vida a la verdad. Y está aquella otra frase de Cicerón: “No atreverse a afirmar lo falso y a negar lo verdadero”. Esto es lo malo, muchas veces se afirma lo falso y se niega lo verdadero para sostener determinada posición, sobre todo de índole actual.

—¿Pasa eso en los relatos de la historia?

—Hay muchas afirmaciones sin respaldo, conjeturas a las que se les da jerarquía de cosa juzgada y como los argentinos solemos ser proclives a lo fantasioso, a lo escandaloso, siempre es mejor buscar alguna cosa escabrosa que decir “esto no lo puedo afirmar”. Respecto de San Martín en mi libro yo no entro en dos cuestiones porque honestamente no tengo fundamento alguno para aceptarlas. Una es la supuesta condición indígena de la madre de San Martín y del hecho de que San Martín, algo que sale de una señora, pariente de Alvear, que fue declarada insana. Todo eso no solo no está probado sino que hay muchos documentos que muestran que Gregoria Matorras fue la madre de San Martín. La otra son los amores extramatrimoniales de San Martín. En sus Tradiciones peruanas, Ricardo Palma dice al pasar que a San Martín lo criticaron mucho porque entregó a Rosa Campusano la orden del Sol del Perú y que algunas mujeres de la sociedad reaccionaron duramente ante esa distinción. Eso no prueba que haya sido la amante; San Martín le entregó la condecoración por la tarea de espionaje que realizó entre los generales españoles. La grandeza de estos personajes fue que emprendieron obras colosales en las peores condiciones. Belgrano, enfermo, se muere en la más extrema pobreza, y el propio San Martín soportó mil privaciones para llevar adelante un ideal. Esos son los mensajes que trascienden en el tiempo. Esta gente que fue capaz de darlo todo porque estuvieron convencidos de lo que hacían. Ojalá hoy podamos actuar de esa manera.

Tras los pasos de Carlos V (y IV) Gante

Mis impresiones flamencas vinculadas a Carlos V terminan precisamente en la ciudad en que todo comenzó, cuando en la madrugada del 24 de febrero de 1500 la princesa Juana de Castilla daba luz a su hijo Carlos, futuro Emperador de Alemania, rey de España y Señor de Países Bajos. La inmensa herencia que reunía en su persona el recién nacido se debía a sus cuatro abuelos: María de Borgoña, Maximiliano de Austria, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón.

Quiso la suerte que en esta ciudad de Gante, capital de Flandes oriental, viera por primera vez la luz aquel niño que en su madurez, tras haber sido el mayor soberano de su tiempo, renunciara a sus posesiones y decidiera terminar sus días en un sobrio monasterio en Extremadura.

GANTE PEDRODEGANTE

Placa conmemorativa del nacimiento de Fray Pedro de gante, dominico evangelizador de la isla Española

La llegada a la estación de tren en Gante no anuncia en absoluto lo que luego se descubrirá en el centro de la ciudad. Habla de una ciudad moderna y tranquila, de calles amplias por las que circulan coches, tranvías, autobuses y bicicletas en un complejo juego de supervivencia.

En la caminata hasta el centro, durante media hora, me encuentro una agradable sorpresa: una placa conmemora el nacimiento de Fray Pedro de Gante. El olvidado monje dominico a quien tanto deben los indios americanos .Uno de los primeros misioneros franciscanos españoles en México, autor de un Catecismo pictográfico que se conserva en la Biblioteca Nacional de España. Su nombre debía estar escrito en letras de oro en cualquier libro de historia de América. Al menos Gante ha sabido reconocer a uno de sus más importantes hijos dedicándole este recuerdo.

GANTE DESDE PUENTE

Vista desde el Puente de San Miguel

Tras esta primera sorpresa, recorremos los metros que nos llevan al centro histórico. Y entonces, como por ensalmo, aparece la encantadora ciudad medieval y renacentista que fue. Desde el puente de San Miguel, sobre el río Leie, la vista de los edificios más emblemáticos de la ciudad es espectacular: la iglesia de San Nicolás, el Ayuntamiento, el antiguo mercado de tejidos, y la Catedral de San Bavón.

Entramos en la Catedral, grandioso edificio gótico iniciado en el siglo XIII, son muchas las obras de arte que pude admirar, entre otras un cuadro de Rubens que representa al santo patrón. Pero todos dirigimos nuestros pasos a una pequeña capilla –antiguo baptisterio- que encierra lo que los ciudadanos consideran la joya más importante de su ciudad: el políptico del Cordero Místico, pintado por los hermanos Van Eyck en 1432 y que ha pasado por todo tipo de avatares hasta terminar con casi todas sus tablas –a excepción de una que sigue perdida- en el conjunto de esta capilla. Realmente es un gozo para la contemplación, acompañada de una explicación extensa sobre cada una de las escenas que aparecen representadas.

GANTE CASAS RIO

Casas junto al río Leie

La visita a la Catedral lleva bastante tiempo, y al salir hacemos un pequeño descanso. Continúa nuestro paseo en dirección al río, que atravesamos por el puente de San Miguel. En ambas orillas se suceden las típicas casas gantianas, alegres y decoradas con flores.

GANTE CASTILLO

Castillo condal, iniciado en el siglo IX, por el Conde de Flandes Balduino Brazo de Hierro

Continúa mi búsqueda de la señal del paso de Carlos V por la que fue su ciudad natal. Mientras con el plano trato de situar el lugar donde estuvo la Casa del Príncipe, que le vio nacer, veo cómo se levanta sobre el río, grandiosa, la magnífica mole del castillo condal, Het Gravensteen, cuya construcción se inició en el siglo IX. Impresiona la solidez de sus muros grisáceos, que se asoman a la plaza de Sin Veerleplein, encantador rincón rodeado de casas de los siglos XVI y XVII, y la imponente fachada barroca del mercado de pescados. En el centro de la plaza, una columna de justicia del siglo XV, la picota, donde se llevaban a cabo las ejecuciones.

GANTE PUERTA3

GANTE ESTATUAKAROL

Estatua en honor al Emperador Carlos

Y yo sigo, tenaz, a la busca de un reconocimiento por parte de la ciudad del que ha sido su ciudadano más importante, el Emperador Carlos. Y por fin, casi saliendo del centro histórico, en lo que llaman Prisenhof, encuentro la llamada Puerta Oscura, un arco doble que acoge una bóveda de entrada, y es el único resto que queda del palacio donde nació Carlos V.   Junto a la puerta hay una escultura de metal que no se distingue bien, y al interpretar la placa, veo que es un homenaje a los nobles de Gante que se negaron a financiar las campañas de su Señor Natural. Algo más alejada, por fin, una estatua del Kaiser Karol, en un pequeño parque, que pasa casi desapercibida.  Esto es todo lo que encuentro del que fue señor de dos mundos, Emperador y Rey, defensor de la cristiandad contra el turco y del catolicismo contra la reforma.

Gante se gloría de su actual condición de ciudad universitaria, de su capitalidad de Flandes oriental, pero apenas recuerda que fue cuna del hombre más grande de la primera mitad del siglo XVI.

En cualquier caso, el paseo continúa, las casas junto al río siguen teniendo su encanto, y la amabilidad de los ganteses compensan en cierta medida su falta de memoria histórica…

María Saavedra

Tras los pasos de Carlos V (III) Brujas

“Ciudad fascinante, por ser una de las más típicamente medievales de Europa”. Así comienza el apartado sobre Brujas mi guía, y creo que aún se queda corta al describir una de las ciudades más pintorescas y con encanto que conozco.

BRUJAS CALLES

Por las calles de Brujas. Al fondo, la torre cuadrada de la Catedral de Sint Salvator

El autobús nos deja en una plaza amplia y con esculturas modernas alrededor de una fuente. Pero en cuanto iniciamos un paseo por cualquiera de las calles que salen de esa plaza, nos sumergimos en otro mundo.

Casas antiguas, seguimos con las construcciones de ladrillo típicas de esta región, todas rematadas con diferentes tejadillos triangulares o escalonados. Surcada de canales, que se atraviesan por pequeños puentes desde los que se ven grupos de turistas paseando en lanchas para recorrer la Brujas más auténtica, la de las casas levantadas junto al agua. Me cuentan que uno de los guías de esas barcas, en su explicación acerca del origen del nombre de la ciudad, dice que “Brujas” hace referencia a que allí viven muchas suegras viudas… Imaginación al poder, y a la vez reflejo del sentido del humor de los belgas.

La Catedral de Sint Salvador, primera iglesia gótica en ladrillo, se construyó entre los siglos XIII y XV. A esta seguirían centenares de edificios en el mismo estilo por toda la región. Su interior contiene joyas pictóricas y escultóricas. Me enamora especialmente un retablo anónimo en madera que data del siglo XV, no muy grande, pero que con magníficas figuras en relieve representa la Pasión de Cristo.

BRUJAS MBORGOÑA3

Sepulcro de María de Borgoña, esposa de Maximiliano de Austria y abuela de Carlos V.

La iglesia de Nuestra Señora es otra de las joyas que guarda esta ciudad. Por desgracia, los trabajos de restauración no permiten apreciar su belleza. Contiene una de sus capillas una linda representación de la Virgen con el Niño en mármol, única obra escultórica de Miguel Ángel que se encuentra fuera de Italia.  Quizá la capilla que más me seduce desde el punto de vista histórico es la llamada Lanchals, en la que se encuentras los sepulcros de María de Borgoña y de su padre, Carlos el Temerario. María, esposa del emperador Maximiliano, murió prematuramente con 25 años, fue madre de Felipe el Hermoso , por tanto, la abuela de Carlos V y responsable de la herencia borgoñona del Emperador. Mirando la magnífica sepultura de estilo gótico, viene al pensamiento hasta qué punto la herencia de María de Borgoña incidió en el destino histórico de la Monarquía Hispánica durante los dos siglos siguientes.

brujas beguinario

Beguinario de Brujas

Sigo recorriendo las calles, buscando el begijnhof de la ciudad, uno de los más antiguos de Bélgica, fundado en el siglo XII. A este beguinaje se accede cruzando el canal por uno de sus puentes, que introduce a través de un arco a lo que parece otro mundo.  La sencillez de sus casas encaladas, el silencio, el jardín perfectamente arreglado… todo habla de lo que fue lugar de contemplación, aún habitado en parte por monjas benedictinas.

BRUJAS ESTANQUE SUEÑOS

Lago del amor

La salida del beguinario conduce en directo al paraje conocido como el “Lago del amor”; es fácil adivinar las razones del nombre, contemplando un espacio que por su belleza ha sido seguro testigo de múltiples escenas románticas.

Tras un breve descanso en una plazuela, en el que no puede faltar una copa de cerveza, continúo camino hacia el Markt, bella plaza que centra la vida de la ciudad. Cerca se encuentra la Basílica de la Sangre de Cristo en la que se venera un relicario que, según la tradición, contiene unas gotas de la sangre de Jesús que fueron recogidas por José de Arimatea o por Nicodemo, y siglos después las trasladó a Brujas un cruzado.

Después de la visita a la Basílica, solo queda deambular tranquilamente por esas calles en la que los edificios medievales se entremezclan con fachadas neogóticas, y admirar los bellos encajes que muestran muchos de los escaparates. Además, con un poco de suerte, se pueden ver músicos en los más recónditos lugares, que amenizan con sus instrumentos el ambiente mágico de esta ciudad.

María Saavedra

Tras los pasos de Carlos V (II) Bruselas

Capital del reino de los belgas, centro de la Unión Europea, sede de la OTAN…No falta nada a esta ciudad en la que la historia se mezcla con lo contemporáneo en una armonía que cautiva. La ciudad, según dicen los bruselenses, hay que verla lloviendo, es más auténtica. Bueno, pues yo la he paseado con lluvia y con sol, y me quedo con esta última experiencia, que permite apreciar con calma la belleza de cada uno de sus rincones.

Larga es la tradición histórica, como manifiestan edificios, plazas y calles. Pertenecía la ciudad en la Edad Media a los duques de Brabante, y posteriormente el ducado de Brabante pasó a engrosar los territorios de la Casa de Borgoña. Siendo Carlos V señor natural de los Países Bajos, nombró esta ciudad capital de su señorío. Aquí fue coronado Emperador en 1516, y en esta ciudad abdicó en 1555.

Es pues, fuerte, la unión de Bruselas con nuestro Carlos V. La relación entre la ciudad que él escogió como capital para sus dominios de la herencia Borgoñona no siempre ha sido buena con la Monarquía Hispánica. Si Carlos la alzó entre otras ciudades de Países Bajos, bajo el reinado de su hijo Felipe, las tensiones fueron creciendo a medida que los flamencos buscaban mayor autonomía, que era frenada con rigor por uno de los hombres más leales que ha tenido monarca alguno en la historia: el Duque de Alba. La firme decisión de mantener el catolicismo fue acompañada de un autoritarismo que no fue bien visto por los habitantes de aquellas tierras.

BRUX ESCARABAJOS

Decoración de uno de los salones del Palacio Real. Se emplearon cerca de un millón y medio de caparazones de escarabajos de Tailandia

 

Pasear por Bruselas significa ir cambiando de tiempo en el recorrido de pocos metros. El Atomium visto desde la ventanilla del tren es el inicio de un recorrido que viaja por la historia pero en dirección opuesta a lo contemporáneo. De la Estación Central, la visita obligada al Palacio Real, de los siglos XVII-XVIII pero profundamente renovado en un estilo neoclásico. Una de las últimas reformas la introdujo la reina Paola, al decidir encargar al artista Jan Fabre  la decoración de uno de los salones: el techo ha quedado absolutamente cubierto por los caparazones de escarabajos tailandeses, que emiten un brillante verde irisado sobre la sala.  Si ya el techo verde es de dudoso gusto, a mi humilde parecer, cubrir una de las magníficas arañas que ya tenía el Palacio del mismo material es una aberración estética. En fin… el rey hace lo que quiere en su palacio… mientras reina. En cualquier caso, los belgas están muy orgullosos de lo que denominan su “techo joya”.

BRUX SALA MUSEO

Vista de las salas del Museo de Arte Antiguo en Bruselas

Obviamente hay que visitar el Museo de Arte Antiguo, con magníficas pinturas flamencas de los tiempos medievales y modernos. El edificio que alberga el museo, de estilo neoclásico, anuncia la grandiosidad que merecen las pinturas que allí están expuestas.

Y seguimos, nuestro recorrido hacia el centro y hacia tiempos más antiguos. La Catedral de San Miguel, estilo gótico como tantísimas iglesias que salpican las calles de la ciudad, es una joya, que al franquear la entrada deja unos segundos el corazón sin latido. Tanto arquitectónicamente, por su majestuosidad, como por las obras de arte que conserva, sobrecoge su belleza, y sigue cumpliendo su cometido de elevar el espíritu hacia lo alto. En uno de los brazos del transepto, una vidriera de 1525 recuerda la coronación imperial de Carlos V.

De camino hacia la Grand´Place, en un rincón que siempre está lleno de turistas, encuentro el Manneken-Pis. Me niego a comentarlo, porque no entiendo que ciudad tan bella tenga como símbolo esta fuente. Sigo callejeando entre casas de ladrillo, con tejados triangulares originalísimos, y por fin entro en la Gran Plaza. ¡Qué belleza! Las cuatro fachadas son espectaculares, cada una en su estilo. Estas casas brabantinas, que tienen un encanto especial, aquí pueden verse con toda su perspectiva. El Ayuntamiento en un lado, la Casa del Rey enfrente, y, flanqueando ambos edificios, viviendas de diferente hechura que combinan en perfecta armonía. La Casa del rey, que nunca se utilizó como vivienda regia, tiene la huella de Carlos V, que mandó renovar el edificio del antiguo mercado del pan.

BRUX AHORCADOS

Restaurante situado en la llamada Maison del roi d´Espagne. Del techo penden figuras “ahorcadas” en homenaje a los belgas ajusticiados durante el reinado de Felipe II

La Gran Plaza de Bruselas alberga mucha historia. Muchos tienden a asociarla al recuerdo de la ejecución de los nobles Egmont y Hornes durante la gobernación del Duque de Alba. Incluso uno de los restaurantes de la plaza, llamado El rey de España, alimenta este recuerdo con una decoración consistente en figuras de hombres y mujeres ataviados a la manera del siglo XVI, que penden del techo como ahorcados, sobre los comensales.

BRUX DUQUES EGMONT

En el centro de la encantadora plaza du Petit Sablon se encuentra una fuente decorada por dos grandes esculturas de los condes de Egmont y Hornes

En mis recorridos por la ciudad encontré una plaza que homenajea a los condes rebeldes. Me resultó llamativo que esté más presente en esta ciudad el recuerdo negro –y ennegrecido por los más críticos- del mandato del Duque de Alba que trató de mantener aquellos territorios firmemente ligados a su Señor Natural, Felipe II, que el hecho de que Carlos V fuera allí coronado, le diera rango de capital, y firmase allí su abdicación.  Precisamente en la abdicación de Carlos, que decide separar el Imperio del resto de sus territorios (los reinos hispánicos, América y Países Bajos), está el origen del que fue probablemente mayor quebradero de cabeza de su hijo. Carlos nació borgoñón y, sin perder esta condición, se hizo español; Felipe nació español, y trató de mantener intacta la herencia borgoñona de su bisabuela María, a pesar de que sus súbditos de aquí se lo pusieron muy difícil. Lo cierto es que el territorio flamenco, unido a los destinos de la Monarquía Hispánica hasta la llegada de los Borbones y la firma del Tratado de Utrecht, se mantuvo, frente a la actitud de los territorios vecinos, ligado a la Iglesia Católica, mientras el resto de Europa se rompía en mil pedazos desde el punto de vista religioso. La Universitas Christiana de Carlos quedaba prácticamente reducida a los territorios gobernados por su hijo.

No obstante, hoy el turista español encuentra belleza, acogida y deleite en la capital belga. Los sabores de cerveza, waffle, helado, se acompañan con la simpatía de los habitantes de esta ciudad que es hoy en día capital administrativa del mundo.

María Saavedra

Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: