Estudiando historia y arte en Madrid

Otro sitio más de USPCEU – BLOGS

Estudiando historia y arte en Madrid - Otro sitio más de USPCEU – BLOGS

Tras los pasos de Carlos V (I). LEUVEN

LOV PLAZA

El magnífico Ayuntamiento de Lovaina en la actualidad, flanqueado por la Colegiata de San Pedro y el edificio conocido como Tabla redonda

La suerte ha querido que una parte de las vacaciones de este año transcurra en Flandes, la tierra de origen de nuestro Carlos I, Quinto de ese nombre en el Imperio Alemán. Este cambio imprevisto de planes me ha llevado a tratar de seguir las huellas de juventud de nuestro primer rey de la casa de Habsburgo. Conocer los paisajes que él conoció, visitar museos y monumentos llenos de joyas que nos retrotraen a los tiempos de sus antepasados. Y, sobre todo, pasear. Esas calles empedradas de ciudades que parecen haber quedado paralizadas en el tiempo (si no fuera por las múltiples terrazas veraniegas llenas de turistas, que nos devuelven de golpe a la realidad de nuestro siglo XXI). Voy a dejar que fluyan impresiones que me transportan en el tiempo a aquel año de 1500 en que abría los ojos por primera vez el que fue gran señor de un mundo: rey de España, Emperador de Alemania, Señor Natural de Países Bajos. No seguiré un orden cronológico histórico, sino que estas letras irán apareciendo al ritmo de mis paseos por las distintas ciudades flamencas. Mi primer contacto con el mundo flamenco ha sido la ciudad de Lovaina, y aquí se inicia el relato de mis impresiones.

LOV PLAZA CARLOS2

Detalle de la fachada del Ayuntamiento, con una estatua que representa a Carlos V

Lovaina suena a carillón, huele a flores frescas, y la vista se ve permanentemente deleitada con construcciones medievales, en una transición que va del tardo-románico al incipiente Renacimiento, pero donde por encima de todo sobresale el Gótico.

LOV BEGUIN PUENTE2

Vista del Gran Beguinario, desde uno de sus puentes

El río fluye entre las calles, bajo sencillos arcos que dejan entrever un paisaje de casas de ladrillo de distintas tonalidades rojizas, que cambian de color con el transcurso del sol. Uno de mis parajes favoritos es el Groot Begijnhoff, mal traducido en las guías como “Beaterío”, cuando el término más adecuado sería el de beguinaje  lugar donde mujeres independientes querían vivir un espíritu de contemplación, y que en muchas ocasiones acogieron a esposas o hijas de soldados que marchaban a las cruzadas. Hoy en día traspasar sus muros supone entrar en un pequeño pueblecito, con edificaciones de diferentes épocas, levantadas entre los siglos XV y XVIII. Pasear tranquilamente por sus calles empedradas, atravesar los puentes sobre el río y contemplar pintorescos rincones, o entrar en la iglesia iniciada en el siglo XIII, es un placer para el espíritu que busca un poco de tranquilidad. Y es que en Lovaina, lo mismo que en el resto de Bélgica, se respira catolicismo en cada rincón. Imágenes de la Virgen adornan numerosos cruces de calles. La fachada de la Universidad de Lovaina, que fue importante sede del conocimiento católico durante largos siglos, está presidida por una imagen de Nuestra Señora de la Victoria, en honor al pueblo belga que supo sobreponerse y renacer tras numerosos ataques e invasiones, los últimos en las Guerras Mundiales del siglo XX. En la Colegiata de San Pedro, frente al Ayuntamiento, se encuentra la imagen de una de las advocaciones más veneradas en la ciudad: Nuestra Señora Sedes Sapientiae, Trono de la Sabiduría. El Museo de la Ciudad de Leuven acoge en sus salas gran parte de la historia creativa de esta ciudad. Bellas imágenes en madera policromada, hermosas tablas de los primitivos flamencos, se entremezclan con ornamentos sagrados  que son obras maestras del arte textil.

LOV CRUCERO ST PETER

Cruz triunfal, sobre el altar de San Pedro, Lovaina

LOV CASA GUY

Casa en la que, según la tradición, residió Guy de Morillon en Lovaina. Hoy convertida en hotel

Y es precisamente una imagen de madera policromada de la Virgen Sedes Sapientiae la más antigua pieza de este Museo. La Virgen, junto a la Pasión de Cristo, son los temas que en la Edad Media flamenca dieron lugar a las más bellas realizaciones artísticas. Lo pone igualmente de manifiesto el bello crucero del siglo XV que se alza sobre el altar de la Colegiata de san Pedro.

 

Y como se trataba de encontrarme con la historia de Carlos V en estos parajes tan nuevos para mí, me dediqué a buscar algo que me conectara con los primeros pasos del emperador, o con su entorno próximo, en los albores del siglo XVI. Encontré, en un pintoresco rincón, al que no se accede desde ninguna plaza principal, una casa en la que, según cuentan, habitó Guy de Morillon, señor de Chievres, una de las personas más influyentes en los primeros años del Emperador. Cuenta algunas fuentes que recién llegado Carlos a la Península, salieron de España varios cargamentos de joyas, muchas de ellas destinadas a la esposa de Morillon.

No fue precisamente una luna de miel el primer encuentro de Carlos y su séquito flamenco con los castellanos y aragoneses. Los altivos flamencos chocaron con los orgullosos castellanos, y tendría que pasar un tiempo hasta que Carlos fuera consciente de que la igual procedencia no era necesariamente prenda de lealtad. Castilla exigió, pero fue generosa, lo mismo que Aragón. Esto es otra historia… De momento sigamos contemplando con ojos de hoy aquellos lugares de los que salió con 17 años el que sería Emperador más poderoso de los siglos modernos Carlos V de Alemania y I de España.

María Saavedra

Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: