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José María Pemán y la Semana Santa

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Pocos como Pemán entre los escritores contemporáneos han “cantado” a la Pasión. En esta entrada le damos la palabra para que sea él quien cierre estos días de la Semana Santa.

Se dice en un viejo cuento

que, al rendir el Salvador

su dulce frente al dolor

de su amargo sufrimiento,

como se rinde una flor

que troncha al pasar el viento;

cantando a la cruz llegaron

unas cuantas golondrinas,

y dulcemente arrancaron

las zarzas y las espinas

que los sayones clavaron

sobre las sienes divinas…

Y al ver hoy estas edades

llenas de vanas torpezas,

y de míseras ruindades

y mentirosas grandezas,

pregunto yo, con dolor,

si el mundo falso y traidor,

al irse las golondrinas,

no ha vuelto a llenar de espinas

la frente del Salvador…

De espinas, sí, de rencores;

de ingratos apartamientos,

de hipócritas fingimientos;

de mentirosos amores;

espinas, más engañosas

porque se ocultan en rosas

de mil fingidas virtudes;

espinas de ingratitudes

que son las más dolorosas…

¡Que no hay puñal que taladre

con tanta fuerza y dolor

como la espina que a un padre

le clava un hijo traidor…!

Así el mundo pecador

hiere las sienes divinas

del Divino Redentor…

¿Y no habrá ya golondrinas

para arrancar las espinas

de la frente del Señor?

Sí: en esta Casa han oído

unas almas tus querellas;

esta Casa que ha seguido,

como una esclava, tus huellas,

quiere, Señor, ser un nido

de golondrinas de aquellas…

Mientras el mundo, burlando

vaya en tu frente clavando

sus zarzas y sus espinas

¡nosotras, tus golondrinas,

te las iremos quitando!

Tendrás por cada escondido

puñal que tu pecho clava,

un pecho de pena herido;

un amor por cada olvido;

por cada ingrato una esclava;

por cada abandono un nido;

un bien por cada dolor;

por cada infiel pecador

un alma buena y cristiana;

y una lágrima de amor

por cada risa mundana.

Y así, cada golondrina,

tus heridas al curar,

sabrá, Señor, despertar

en tu alma grande y divina,

tanto amor… ¡que aun va a sobrar

amor para perdonar

al que te clave la espina!

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