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Redescubriendo a Fortuny

cesar moraComo si de un polímata del Renacimiento se tratase, Fortuny trabajará de manera excepcional casi todas las técnicas pictóricas que se conocían en su tiempo

 

 

El Museo del prado ha dedicado una magnífica exposición al pintor Mariano Fortuny (1838-1874). Como señalan los organizadores,

Como en otras exposiciones monográficas que ha realizado el Prado, se presenta una revisión de la mejor aportación del pintor. Mariano Fortuny, el artista español que tuvo una mayor presencia internacional en el último tercio del siglo XIX, fue un verdadero renovador en todas las parcelas del arte que cultivó. En la pintura al óleo, su técnica precisa, colorista y brillante le permitió una nueva aproximación al natural, especialmente en la captación de la luz. En ello influyó su dominio de la acuarela, que le consagró como el gran impulsor de esta técnica en su tiempo.” (Fuente: página web del Museo del Prado).

En conexión con la exposición, se ha desarrollado un ciclo de conferencias e torno a  la vida y obra del pintor. Varios de nuestros estudiantes han acudido, y uno de ellos, César Mora del Río, nos cuenta en esta entrada sus impresiones del curso y de la exposición.

fortuny retrato

Resultó sumamente enriquecedor el ciclo de conferencias de Fortuny.

Y es que, siendo el pintor catalán un personaje poco conocido por el público general, si nos acercamos de forma más detallada a su obra, podremos detenernos en su increíble capacidad técnica, así como la influencia máxima que tendrá en muchos de los pintores europeos y americanos de finales del siglo XIX.

Fortuny beberá de una cantidad ingente de fuentes, ya que pasará la mayor parte de su vida de manera itinerante, saltando de ciudad en ciudad, a medio camino entre África y Europa, buscando siempre nuevos ambientes, culturas, paisajes, etc.

Esto será un factor esencial, que le permitirá plasmar en sus lienzos y acuarelas la luz, el campo y sus gentes de una forma casi única, siendo capaz muchas veces de sintetizar, a partir de manchas, los ambientes su época o anteriores, sin perder por ello ni un ápice de realismo para representar emociones y sentimientos.

Y es que desde su niñez, ya apuntaba a genio, sin tener que envidiar en precocidad a artistas de tanto renombre como Rafael o Miguel Ángel. Contando solo con 13 años, ya realizaba dibujos preparatorios a lápiz y carboncillo de una factura magnífica.

Como si de un polímata del Renacimiento se tratase, Fortuny trabajará de manera excepcional casi todas las técnicas pictóricas que se conocían en su tiempo: Lápiz, carboncillo, acuarela, oleo,… sobre todo tipo de soportes, renovando la forma de aplicarlo, e incluso siendo uno de los iniciadores de la acuarela como genero propio en toda Europa.

Pero no solo su faceta pictórica es destacable, ya que también fue un hombre muy diestro en otras materias, llegando a hacer grabados e incluso atreviéndose con el arduo trabajo de la herrería y la forja.

Su verdadero afán por conocer hasta el detalle más minúsculo de los objetos que luego representaría en sus obras, le llevaría a reunir uno de los más ricos y preciados ateliers de la época, destacando así en el campo del coleccionismo, ya que contaba con un instinto prodigioso para adquirir siempre las piezas más preciosas en los mercados locales de cada lugar que visitaba.

fortuny cofre

Abrirá también el mundo europeo al orientalismo norafricano y japonés, siendo muchos de los objetos que conseguía textiles nipones o bien, arte hispano musulmán, del que se enamoraría sobre todo durante sus estancias en el norte de Marruecos (como diplomático en la guerra hispano marroquí de 1859-60) y en Granada.

Para concluir, su temprana muerte a los 36 años cuando pensaba en volver a España desde su último lugar de residencia, Portici (Nápoles), creará una especie de mito sobre su prolífica figura artística, que marcará la pintura europea y americana hasta la llegada del impresionismo y las vanguardias.

Será además, junto a Sorolla, uno de los últimos pintores españoles que no expresen la decadencia en la que llevaba sumida España con la perdida de territorios ultramarinos desde la década de los años 1820s hasta el 98, intentando buscar, como hará medio siglo después el pintor valenciano, los aspectos positivos del que seguía siendo un  gran país.

FUENTES

https://www.museodelprado.es/actualidad/exposicion/fortuny-1838-1874/8216331b-8024-4d46-8a6a-f6ba89095f02

https://www.museodelprado.es/actualidad/actividad/fortuny-1838-1874/1dd3e78b-295e-4c9b-be9c-92343fbd81b8

https://www.elespanol.com/cultura/arte/20171117/262724343_0.html

 

César Mora del Río estudia 3º de Historia en la universidad CEU San Pablo (Madrid)

¿Necesitamos las mujeres un día al año para ser visibles?

A pesar del título de esta entrada, no pretendemos generar polémica. No está mal que cada 8 de marzo se publiquen -y más desde que aparecieron las redes sociales- miles de artículos y opiniones centradas en la figura de la mujer. Esa suerte de “santoral” laico que alguien inventó, y que celebra el Día de la Tierra, el Día del Docente, el Día de los océanos… quizá en algún momento no lejano tenga que incluir un “Día del Varón”, para que hablemos más de ellos. ¿Por qué no?

En este blog queremos dejar un espacio para que nuestros estudiantes publiquen con creatividad y plena libertad breves reflexiones centradas en una mujer que por el motivo que sea consideren de especial relevancia o significación.

Continuamos la iniciativa abierta ayer con la aportación de  César Mora del Río, estudiante de 3º de Historia en la Universidad CEU San Pablo

Caroline Herschel

Caroline herschelTras los magníficos descubrimientos realizados en el campo de la astronomía por figuras tan insignes como Copérnico, Galileo, Brahe o Kepler a lo largo de los siglos XVI y XVII, la mayoría de intelectuales de la época dedicados al estudio del cosmos creían haber encontrado, de forma definitiva, gran parte de las respuestas a preguntas formuladas desde la Antigüedad:

¿Cómo funcionaba el cielo?

¿Cómo se ordenaban los diferentes objetos ubicados en la esfera celeste?

Sin embargo, estas preguntas tenían aún muchos otros aspectos a falta de una resolución contundente.

Con la mejora de los artificios técnicos para la investigación del cielo y la perspicacia de algunos de estos intelectuales, los cuales se percatarían que existen lugares más idóneos que otros en la Tierra para la exploración celeste, se seguirían logrando nuevos hitos que marcarían en un futuro la historia de la astronomía, tal y como hoy la entendemos.

Sin poder nombrar a todos los personajes que hicieron esto posible, quería hoy centrarme en la astrónoma alemana Caroline Herschel, pues es considerada la primera astrónoma moderna y la primera mujer en avistar y catalogar cometas.

Herschel nació en Hannover en 1750. Su padre y gran parte de su familia se habían dedicado a la música, por lo que ella comenzaría su vida profesional como cantante soprano, siempre a la vera de su hermano mayor, William Herschel.

Viendo que su hermano abandonó la carrera musical, ella siguió sus mismos pasos y juntos comenzaron a estudiar astronomía.

Con una inteligencia y capacidad de aprendizaje fuera de lo común, captaría rápido conceptos que su hermano ya manejaba, al ser 12 años mayor que ella y haber recibido una mejor educación en matemáticas, astronomía e inglés.

A partir de 1781, cuando William descubriría Urano trabajando como astrónomo real de Jorge III de Inglaterra, Caroline recibiría un sueldo de ayudante de su hermano que le permitió tener una independencia económica bastante holgada, llegando incluso a dirigir un pequeño observatorio.

Se cuentan por más de mil las estrellas binarias que divisó en las largas noches que pasaba junto a William “barriendo” el cielo con los telescopios ingeniados por ambos.

Divisaría y catalogaría además 8 cometas, siendo el más importante el 35P/Herschel–Rigollet, cometa similar a Halley pero con un periodo orbital de unos 155 años.

Habiendo pasado la mayor parte de su vida en Inglaterra, sus logros se le reconocerían en su senectud, otorgándosele la medalla de oro de la Royal Astronomical Society en 1828 y siendo nombrada miembro honorario de la sociedad homónima en 1835.

Como recuerdo, un cráter lunar fue bautizado en su honor.

FUENTES

https://elpais.com/elpais/2016/03/16/ciencia/1458082828_027393.html

http://www.messier.seds.org/xtra/Bios/cherschel.html

http://herschelmuseum.org.uk/

https://mujeresconciencia.com/2017/02/08/tras-la-estela-caroline-lucretia-herschel/

César Mora del Río

¿Necesitamos las mujeres un día al año ser visibles?

reina ajedrezA pesar del título de esta entrada, no pretendemos generar polémica. No está mal que cada 8 de marzo se publiquen -y más desde que aparecieron las redes sociales- miles de artículos y opiniones centradas en la figura de la mujer. Esa suerte de “santoral” laico que alguien inventó, y que celebra el Día de la Tierra, el Día del Docente, el Día de los océanos… quizá en algún momento no lejano tenga que incluir un “Día del Varón”, para que hablemos más de ellos. ¿Por qué no?

En este blog hoy queremos dejar un espacio para que nuestros estudiantes publiquen con creatividad y plena libertad breves reflexiones centradas en una mujer que por el motivo que sea consideren de especial relevancia o significación.

Empezamos con la elección de Beatriz Azañedo (1º de Humanidades) y Adrián Valero (3º de Historia e Historia del Arte)

 

MUJERES ANÓNIMAS

bea AzañedoHoy 8 de marzo, día de la mujer, podría escribir sobre cualquier mujer importante que se ha levantado sobre su posición en la sociedad y nos ha demostrado la valía y capacidad de las mujeres.

Desde Isabel la Católica, Juana de Arco a María Curie, Mata Harie, Virginia Wolf, Santa Teresa de Calcuta… y podría seguir nombrando a mujeres científicas, escritoras, otras con un grandísimo corazón, que han querido entregar al mundo las aptitudes que llevaban dentro.

Pero no me quiero centrar en ningún nombre en especial.

Quiero que hoy todas las mujeres sean importantes: desde la que se recorre kilómetros para dar comida a sus hijos, o se pasa las noches en vela por su seguridad, la que sufre por ellos, la que es maltratada por su pareja, la que sola es capaz de sacar un hogar adelante, la que aun estando enferma sigue llena de fuerza y optimismo, la abuela olvidada que sufre en silencio. Hasta la mujer independiente, trabajadora, que aspira al mejor puesto de su trabajo.

Cada una de ellas es la heroína de su propia historia y de su entorno. A pesar de tantas adversidades y circunstancias poco favorables, ahí esta la mujer, con su lucha, la mayoría de las veces silenciosa, con su fuerza… y sobre todo con su amor.

Valoremos y aprendamos hoy (y siempre) de todas las grandes mujeres que tenemos más cerca… las que están en la sombra pero dan tanta luz al mundo.

Beatriz Azañedo (1º Humanidades. Universidad CEU San Pablo

 

 

La imagen presentada (Cleopatra en su trono) es una obra del pintor británico John William Waterhouse (1849-1917), realizada en 1888.cleopatra

Cleopatra, última reina de Egipto y de su dinastía (la ptolemaica, que fue fundada por Ptolomeo I Sóter, un general de Alejandro Magno), derrotada junto con Marco Antonio en la batalla naval de Actium (31 a.C), es una de esas figuras históricas que han ejercido siempre, para bien y para mal, cierta fascinación a lo largo de los siglos, girando en torno a ella, todo tipo de leyendas que alimentaron  a lo largo de los siglos la fantasía de los poetas, compositores y, más recientemente, de directores cinematográficos, como vemos en la película Cleopatra, estrenada en 1963 y dirigida por Joseph L. Mankiewicz, siendo interpretada Cleopatra por la actriz británica Elizabeth Taylor. Cada artista ha podido ver en su icono, la representación del lujo exótico, de la fascinación, del erotismo cautivador y de la crueldad que desemboca en la muerte, siendo considerada como una “mujer fatal”. Su historia estuvo marcada por la acción de los hombres y condicionada por éstos, hombres a los que acaso ella, mujer de encanto, inteligencia y cultura notables, efectivamente cautivara, como sucedió con Julio César y con Marco Antonio.

Cleopatra es la hija de Ptolomeo XII Auletés (Auletés significa “el tañedor de flauta”) y de una mujer, cuya identidad los estudiosos no concuerdan. Nació en torno al 70-69 a.C, supuestamente en el palacio real de Alejandría,  y empezó a gobernar en torno al 51 a.C, cuando muere su padre y es casada con su hermano Ptolomeo XIII, según la costumbre dinástica egipcia. En el 48 a.C, César desembarca en Alejandría, deponiendo a Ptolomeo XIII y casando a Cleopatra con su hermano menor, Ptolomeo XIV, con el motivo de mantener en el poder a una dinastía legítima y fiel a Roma. Durante los años siguientes y especialmente tras el asesinato de César en el 44 a.C, la vicisitud política de Cleopatra y de su reino no puede dejar de vérselas con los nuevos amos de Roma: Octavio y Marco Antonio, los herederos de Julio César, siendo éste último, el que queda enamorado de Cleopatra, tras haberse entrevistado con ella en Tarso, en Cilicia, impulsando por tanto, un proyecto político compartido, cuando las relaciones con Octavio empezaron a ir mal, a cambio de consolidar la posición de Cleopatra como reina de Egipto. Por ello, apoyó a Marco Antonio contra Octavio en la batalla de Actium (31 a.C), siendo derrotado el primero y Cleopatra, lo que precipitó el suicidio de ambos, siendo conocido el de esta última, mediante la mordedura de una cobra.

Adrián Valero Orti (3º de Historia e Historia del Arte)

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