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Redescubriendo a Zweig… y a María Antonieta

María Antonieta es una obra importante que todos los historiadores deberíamos leer puesto que desmiente muchos mitos que en su época difundió la Revolución Francesa y que, por curioso o extraño que pueda parecernos se han conservado intactos hasta nuestros días

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¡Buenos días!

Hoy , en lugar de una exposición o conferencia en la que hayamos estado os dejamos con la reseña de un libro que no solo debéis leer los amantes de la historia moderna, sino cualquiera que disfrute con una buena obra entre las manos, puesto que el libro que os traemos convierte una biografía en una novela que es, a partes iguales, realista y altamente interesante. Se trata de María Antonieta, obra de Stefan Zweig que nos introduce en la vida de la última de las reinas de Francia. El austriaco nos relata la vida de María Antonieta desde su nacimiento hasta el momento mismo de su muerte, introduciendo, además del relato de los hechos más sonados de su vida que la mayoría conocemos, anécdotas interesantísimas que consiguen engancharnos y hacer que resulte imposible no seguir leyendo. Además, otro aspecto que hace que esta obra destaque sobre la mayoría de biografías es que realiza detallados perfiles psicológicos, no solo de la reina sino también de su madre María Teresa (de la que se incluyen fragmentos de cartas, lo cual confiere carácter íntimo e incluso entrañable al libro), de su marido Luis XVI, de las damas de la corte que acompañan a la reina austriaca…, todo ello con el fin de intentar entender su comportamiento y sus acciones, de hacer que te pongas en su piel y que comprendas medidas y decisiones que, quizá, leyéndolas en un libro más puramente académico resultarían difíciles de comprender. Sí es cierto que en algunos casos, en mi opinión, se detiene demasiado tratando de dilucidar las tribulaciones de los distintos personajes, pero en general logra introducirlas de forma muy acertada, sin romper el ritmo narrativo. 

Pero, además de por la pericia que tiene Stefan Zweig como escritor y de su habilidad para engancharte al tiempo que te hace aprender, creo que María Antonieta es una obra importante que todos los historiadores deberíamos leer puesto que desmiente muchos mitos que en su época difundió la Revolución Francesa y que, por curioso o extraño que pueda parecernos se han conservado intactos hasta nuestros días, como la idea de que María Antonieta era una reina que únicamente pensaba en su propio beneficio, promiscua y totalmente ajena a su labor como reina de una de las principales monarquías europeas.

Sofía Guardiola estudia 3º de Historia e Historia del Arte en la Universidad CEU San Pablo

Violeta Parra, la artista latinoamericana que llevó la tradición del campo chileno al mundo entero

Este uso excesivo de una diversa paleta de colores en “La muerte del angelito” tuvo como respuesta la intención que Parra tenía en mostrar la flora, la fauna, la tierra, el mar y lo campesino, espacios que comparten un imaginario que converge en esta icónica y pintoresca obra de Violeta

La muerte del angelito

Violeta Parra fue en vida y sigue siendo hasta hoy un ícono de la música popular de Chile. Una artista íntegra que dejó un legado que se mantiene y reconoce en su país y en Latinoamérica, pero Parra además de componer e interpretar obras como; “Rin rin del angelito”, “Volver a los 17” o “Run run se fue pal norte”, también se dedicó a las artes visuales, pinturas en las que, al igual que en la música, buscaba retratar la cotidianidad del campo chileno y su folclor.

La artista, que nació en 1917, fue hija del profesor de música Nicanor Parra y la campesina Rosa Clarisa Sandoval. Junto a sus cuatro hermanos convivió en San Carlos, sector rural de la Región de Ñuble en Chile, de ahí su inspiración artística y pasión por plasmar en cada una de sus obras el ADN cultural de la zona. Ahí estuvo hasta 1931, cuando tras la muerte de su padre y problemas económicos emigró a Santiago de Chile a vivir junto a su hermano, el antipoeta Nicanor Parra.

Posteriormente en 1937 dio un salto y comenzó su carrera artística en la música, pero también en la arpillería y la pintura. En este último ítem destacó con una obra que conecta perfectamente con una de sus canciones, pintura que lleva por nombre “La muerte del angelito”, asociada a su tema “Rin rin del angelito”.

El óleo sobre tela fue creado en 1964 por la artista, año en que tuvo un gran logro al convertirse en la primera latinoamericana en exponer individualmente una serie de sus arpilleras, óleos y esculturas en alambre en el Museo de Artes Decorativas del Palacio del Louvre, muestra que llevaba por nombre “Tapices de Violeta Parra”.

La muerte del angelito IISin embargo, en “La muerte del angelito” la artista presenta un estilo lejano a la pintura académica, ya que no contaba con estudios. Parra generaba trazos que la hicieron transitar por el uso expresivo de la pincelada. Esta y sus demás obras no contaban con la típica perspectiva clásica, pero sí es digno de destacar el uso emotivo y generoso que entrega del color.

Este uso excesivo de una diversa paleta de colores en “La muerte del angelito” tuvo como respuesta la intención que Parra tenía en mostrar la flora, la fauna, la tierra, el mar y lo campesino, espacios que comparten un imaginario que converge en esta icónica y pintoresca obra de Violeta.

En la obra se rescatan las siluetas de una persona que no es identificada por género, pero demuestra diversas personalidades. He aquí las diferentes siluetas que la artista plasma en la pintura. También destaca la música, quien acompaña a este ángel que representa a un niño y Violeta despide en su obra.

La pintura finalmente ingresó a la colección del Museo de Arte Contemporáneo de Santiago de Chile en 1964. Su llegada se ha podido establecer con claridad, ya que formó parte de la exposición de solidaridad con el pueblo de Chile organizada por el Frente de Acción Popular, cuyo candidato a la presidencia era Salvador Allende y fue él quien llamó a los artistas e intelectuales del mundo a que donaran algunas de sus obras como expresión de apoyo a los planteamientos de su propuesta política.

Finalmente Violeta Parra, tras 16 años de carrera artística con premios y innumerables obras musicales y visuales, falleció el 5 de febrero de 1967, pero su relevancia sigue presente en la memoria latinoamericana, trascendido en el tiempo.

Yerum Cid Figueroa, autor de esta entrada, es un estudiante chileno que actualmente disfruta de una estancia de intercambio en la Universidad CEU San Pablo

El exilio del ‘degenerado’ Beckmann

“Si uno lo percibe todo, toda la guerra o incluso la vida en su conjunto, como una escena en el teatro del ‘infinito’, muchas cosas son mucho más fáciles de soportar”

La vida en sus obras. Es lo que se plasma a lo largo de la exposición de Max Beckmann en CaixaForum Barcelona. A lo largo del recorrido de la exposición el artista nos va contando su historia lienzo a lienzo.

the iron bridge

Nacido en el seno de una familia granjera en el Leipzig de 1883, Beckmann empieza a dibujar precozmente para, más tarde, en 1900 ingresar en la Academia de Artes de Weimar. Su vida, y por tanto su obra, queda marcada para siempre después de participar como enfermero en la Primera Guerra Mundial en la cual sufrirá una crisis nerviosa, lo que le daría el billete de vuelta a casa por baja por depresión. A principios de los años 30, con el auge del nacismo, será despedido de su puesto de profesor en Frankfurt, pero no será hasta 1937 cuando su nombre sea introducido por el nacismo en el grupo de los artistas que conformaban el ‘Entartete Kunst’ o arte degenerado, que es como clasificaban los nazis al arte moderno y todo lo que se saliese de su estimado arte heroico.

Con la etiqueta de degenerado, Beckmann decidió marcharse y no mirar atrás y se instaló en Ámsterdam en 1937 y más tarde lo haría en Estados Unidos en 1947. En el exilio su obra cambia radicalmente y está más presente la influencia de artistas como Manet o Cezanne. Lo interesante del autor y su obra es que logra captar ese periodo de tragedia, acción y cambio e innovación de una manera excepcional.birdhell

Las 49 obras expuestas en Barcelona sirven de hilo conductor de una historia particular y de unos años duros que son narrados por alguien que vive y plasma los hechos de una manera personal. En su obra nos ofrece una visión propia de lo que fue la primera mitad del siglo XX. Desde sus primeras obras aún en Alemania donde se puede apreciar la inocencia de un artista que aún no ha sufrido los horrores de la guerra, hasta sus obras en el exilio donde predominan colores más oscuros y apagados y temas más bulliciosos y pesimistas, como muestra en una de sus primeras obras en el exilio que, como su nombre indica, presenta el infierno de los pájaros. Los personajes grotescos y las pinturas inquietantes serán reflejo de su propia historia, la cual plasmará en sus años en el exilio.

Argonautas“Si uno lo percibe todo, toda la guerra o incluso la vida en su conjunto, como una escena en el teatro del ‘infinito’, muchas cosas son mucho más fáciles de soportar”. Con esta cita del propio artista se podría definir la exposición y su obra, como escenas en el teatro del infinito que las hacen más llevaderas, más soportables. El artista utiliza el arte para plasmar el sufrimiento y captar una época. El viaje de toda una vida a lo largo de 49 obras, desde la inocencia hasta las últimas pinceladas del tríptico de Los Argonautas, obra que terminaría el día que un infarto acabó con su vida en mitad de Central Park cuando iba de camino a una de sus exposiciones en Nueva York.

Javier Herrero-Tejedor Goldáraz estudia de 4º de Humanidades y Periodismo en la Universidad CEU San Pablo

NUEVA PROPUESTA CULTURAL- SEMANA 11-03

¡Bienvenidos un lunes más al blog! Espero que hayáis pasado un fin de semana estupendo, pero ahora da comienzo una nueva semana, y queremos ofreceros nuevas propuestas culturales para aprovecharla al máximo.

La primera de ellas es titulada “Los rostros del genio´´, y es ni más ni menos que la exposición dedicada a Leonardo da Vinci, cuya sede se encuentra en el Palacio de las Alhajas de Madrid. La entrada a esa parte de la exposición es de pago, sin embargo, la parte que se encuentra en la Biblioteca Nacional es de entrada gratuita. Se trata de la única exposición que cuenta con el aval del Leonardo DNA Project, que trata de hacernos llegar la faceta más humana del artista. También cuenta con dispositivos de realidad aumentada y realidad virtual mixta, que hacen que podamos ver las obras de da Vinci como nunca antes, pero no solo las pictóricas, sino también las arquitectónicas y sus grandes obras de ingeniería. A lo largo de la exposición ves a través de tus ojos y a través de los de Leonardo. Permanecerá en Madrid hasta el 19 de mayo de 2019. Para más información:

Leonardo

A continuación, nos gustaría proponeros la exposición “Toulouse Lautrec y el Espíritu de Montmartre´´, en la que se han reunido pinturas, dibujos, carteles e ilustraciones del París bohemio de finales del siglo XIX. Esta exposición se encontrará en Caixa fórum Madrid hasta el próximo 19 de mayo. La ambientación del espacio nos hace viajar en el tiempo a barrio parisino, donde Toulouse-Lautrec y Vincent Van Gogh, entre otros, desarrollaron su labor artística, que hizo surgir un movimiento rompedor al margen de la burguesía. “Montmartre fue el denominador común geográfico de muchos artistas, que contribuyeron activamente a definir la estética vanguardista de la época´´. En caso de necesitar más información:

 

Toulouse LautrecY para terminar, la última exposición propuesta esta semana es “Cazando impresiones´´, del Museo Sorolla. Está dedicada a Sorolla, pero en pequeño formato, que él mismo denominaba apuntes, manchas o notas de color. De estos apuntes encontramos hoy cerca de dos mil óleos sobre cartones o tablillas de pequeñas dimensiones, en los que plasmaba lo que más le llamaba la atención. Se habían considerado obras inacabadas del pintor, sin embargo, ahora se aprecia en ellas su libertad creativa y su audacia. La exposición permanecerá activa hasta el 29 de septiembre de 2019.

Sorolla

 

Espero que paséis una feliz semana y, por supuesto, que la aprovechéis al máximo llenándola de cultura.

Clara M.ª González. Estudiante de 3.º de Historia y Periodismo de la Universidad CEU San Pablo.  

Galdós en una pincelada, retrato de Sorolla

 

La obra conjuga dos artes que mucho tienen que ver: la pintura y la literatura. Ambas forman una simbiosis, se alimentan la una a la otra, inspirándose de forma recíproca, van de la mano como dos hermanas hasta el punto en el que hay poemas o novelas que se convierten en auténticos cuadros

galdossorolla

En un viaje que nos lleva a más de mil kilómetros de la península Ibérica, en las islas más alejadas de la capital que pertenecen al Reino de España, en una pequeña casa situada en el pintoresco barrio de la Vegueta, en la isla de Gran Canaria, se encuentra el cuadro de un famoso pintor español. En la casa, pintada de azul celeste, un celeste de atardecer, nació y vivió parte de su vida Benito Pérez Galdós. En su interior, en el primer piso y donde se encuentra el despacho con los muebles que el escritor tenía en su casa de Santander, al fondo, está un cuadro, un retrato de Galdós, en el que el protagonista de la obra aparece en una postura relajada, mirando al espectador, intentando devolverle el saludo visual, invitándolo a entrar en su mundo, tanto real como literario. El cuadro, que podría haber sido un retrato de autor anónimo y con un protagonista desconocido, tiene las pinceladas del valenciano Joaquín Sorolla.

Fue a mediados del siglo pasado cuando esta obra viajó a Gran Canaria para quedarse en la que fuera la casa del escritor. Este cuadro actualmente es difícil de ver puesto que la Casa-museo de Galdós no acepta visitas desde hace unos meses (por los problemas burocráticos que conlleva contratar un guía), sin embargo, el vigilante o el portero no tienen mayor inconveniente en acompañar al viajero para que pueda ver la pintura si este muestra interés suficiente.

Cuadro realizado por el pintor Joaquín Sorolla en el que aparece retratado el escritor Benito Pérez Galdós. Horizontal.

Cuadro realizado por el pintor Joaquín Sorolla en el que aparece retratado el escritor Benito Pérez Galdós.

La obra conjuga dos artes que mucho tienen que ver: la pintura y la literatura. Ambas forman una simbiosis, se alimentan la una a la otra, inspirándose de forma recíproca, van de la mano como dos hermanas hasta el punto en el que hay poemas o novelas que se convierten en auténticos cuadros, como podría suceder con Campos de Castilla de Antonio Machado, un libro que podríamos transformar rápidamente en un cuadro mental o, en el caso contrario, con la Fragua de Vulcano de Velázquez, que fácilmente podría transformarse en una obra literaria.

Galdós se sitúa en un interior, pero en el fondo del cuadro encontramos otro cuadro, apenas podemos ver una esquina: el mar, se trata de un mar Mediterráneo, una visión diferente de este elemento, Galdós, que nació en Gran Canaria y vivió en Santander, conoce un mar distinto, el Atlántico y el Cantábrico, más bravos que el mar de Sorolla, el Mediterráneo que acaricia las costas valencianas. Galdós está abierto a la creación, a la literatura, a esa poesía del cuadro que figura en el fondo. zolamanetEl cuadro dentro del cuadro nos permite reconocer las múltiples referencias que el artista pretende transmitir al enfrentarse a un tema, así, Manet, al retratar a Zola, nos lleva indirectamente al arte japonés, a Velázquez y a su propia Olympia, creando un diálogo entre el modelo y estos temas, viéndose claramente la intención del artista en hacer referencia a otros mundos y otras realidades, pero el cuadro dentro del cuadro no solo se representa en pintura, sino que en literatura también está presente, recordemos al Conde Lucanor. Sobre este tema se ha tratado mucho, como en la exposición que hace unos años realizó el Museo del Prado: “Metapintura”.

Benito Pérez Galdós, uno de los escritores más destacado de nuestra Historia fue inmortalizado por otro artista de talla internacional. Son ambos ejemplos perfectos, en su campo, de las disciplinas a las que dedicaron su vida y, además, son iconos de la cultura y la Historia de España. Una anécdota sobre esta obra y esa representación de la virtud artística y literaria nacional, de la riqueza cultural de estas tierras es, que entre 1979 y 1985 fue la cara del billete de mil pesetas. Esto nos invita a reflexionar sobre las formas que la vida cotidiana tiene para poder transmitir imágenes artísticas.

billete

Sorolla no deja de sorprendernos con sus pinturas, con sus representaciones, dejando siempre en ellas una parte de sí mismo, como podemos ver en la exposición que se ha inaugurado hace poco en Museo Sorolla de Madrid: “Cazando impresiones”.

 

María Bahamonde García-Osende

Estudiante de 4º de Humanidades y Periodismo en la Universidad CEU San Pablo

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