Estudiando historia y arte en Madrid

Otro sitio más de USPCEU – BLOGS

Estudiando historia y arte en Madrid - Otro sitio más de USPCEU – BLOGS

Toulouse-Lautrec y el espíritu de Montmartre

 

Crearon su propia academia: la escuela de vida de Montmartre. Los principios de su doctrina estuvieron influidos por el Can-Can de Offenbach, los vasos de absenta y Las flores del mal de Baudelaire

1lautrec

Francia a finales del siglo XIX: lo antiguo no terminaba de morir y lo nuevo tampoco se atrevía a nacer. Solo en esas crisis se unen lo bello y lo feo, la tradición y la modernidad. Era ambiente de guerra, de revolución, de inventos, de imperios caídos y de ciudades que devoraban con su avanzada tecnología las colinas de un pueblo cercano: Montmartre. Son los pintores y artistas de aquella bella época quienes protagonizan la aclamada exposición que ahora presenta el CaixaForum de Madrid.

La figura principal de la colección es el gran nombre de este movimiento cultural. El hombre que, si hubiese medido unos centímetros más, como dijo, no habría pintado ni un solo cuadro: Henri de Toulouse-Lautrec, aristócrata francés y bohemio de nacimiento. Como en ningún otro caso, la obra y la vida del autor se encuentran en los cruces de sus aficiones, en las calles por las que se paseaba entre amigos.

2lautrec

La muestra presenta una vasta colección que no se limita a los carteles de Lautrec. Avanza entre obras de todo tipo, de diversos artistas, de muy variadas nacionalidades. Y, sin embargo, algo les une a todos: su praxis artística, su manera de entender los objetos y los métodos de aquella vanguardia.

Rechazados por la academia, tal y como les ocurrió a los impresionistas, tuvieron que buscar su inspiración en otras partes: cafés, cabarés, paupérrimos y abuhardillados estudios y cuestas de un barrio casi marginal. Crearon su propia academia: la escuela de vida de Montmartre. Los principios de su doctrina estuvieron influidos por el Can-Can de Offenbach, los vasos de absenta y Las flores del mal de Baudelaire. Retratar la esencia de la vida moderna, según este poeta, era el objetivo del nuevo artista.

Con todo ello, se arrojaron a las innovaciones de los materiales. El espectador observa siluetas de zinc, litografías, figuras para proyectar sombras chinescas. Y de la misma forma, se encuentran formatos antes nunca relacionados con el bello arte: caricaturas en revistas humorísticas, panfletos y, sobre todas las cosas, cartelería. Cultivaron el lienzo, pero debían pagar sus deudas anunciando todos los establecimientos y eventos a los que acudían.

Nos encontramos ante el nacimiento de otra tradición artística, que será heredada por las generaciones venideras, igual que se habían heredado antes el arte romántico o lo barroco. No podemos pensar nuestro sentido estético actual sin el espíritu de Montmartre. Todo entregado a los colores en siluetas planas, a la influencia de las estampas japonesas, a las perspectivas extravagantes y a la belleza de lo contradictorio. Una visión alternativa de nuestro mundo. Esos artistas iniciaron una revolución no solo estética, sino temática: de conceptos e ideales.

3lautrec

Tras de sí, todos cargaron con el desprecio público, con las acusaciones propias de aquella sociedad donde reinaba la corrección política de las clases altas. Les reprocharon lo satírico y lo irreverente: lo tabú, algo que jamás debería quedar pintado en un bonito cuadro de ciudad. A Lautrec y sus innumerables compañeros les acusaron de inmorales.

Y nada iba más lejos de su realidad. Si en ellos permanece una constante al retratar un baile o una escena de café ponzoñoso, esa es la crítica: aparece la trata de blancas, el alcoholismo, la depresión, la humillación. Los pintores de Montmartre fueron los retratistas de la hipocresía.

Así se hicieron llamar a sí mismos incoherentes, bohemios y terriblemente moralistas, convencidos del envilecimiento de una sociedad que vivía el apogeo de su belleza.

Íñigo García-Moncó Pinedo estudia 4º de Humanidades y Periodismo en la Universidad San Pablo CEU

Nuestra propuesta cultural para Madrid. Semana del 8 al 14 de abril

¡Buenos días a todos! Un día más me gustaría comenzar presentados una serie de propuestas culturales que ahora mismo se ofertan en nuestra querida Madrid.

GIA14-04-2019_thumb_670

Como siempre, me gustaría empezar con una interesantísima exposición relacionada con el mundo del arte. Ésta es Alberto Giacometti en el Museo del Prado. En ella, se nos presentan diversas obras de este famoso artista del siglo XX. Lo curioso de ésta es que sus obras no se encuentran expuestas todas juntas en una única sala del Museo del Prado, sino que para poder contemplarla en su totalidad debes hacer un recorrido por las principales salas del museo, empezando por la sala de las Meninas. Esta exposición estará abierta desde el 2 abril hasta el 7 de junio de 2019. Para obtener más información visite: https://www.museodelprado.es/actualidad/exposicion/alberto-giacometti-en-el-museo-del-prado/f8f8cdc2-06a9-be63-faf6-dcd48d7390dc

Pasemos ahora a exposiciones más bien englobadas dentro del ámbito de la historia. Dentro de ellas me gustaría resaltar la denominada Cabezas cortadas. Símbolos de poder, que podréis contemplar en el Museo Arqueológico desde el 2 de abril al 1 de septiembre de 2019. cabezas cortadasEn ella se hace un recorrido histórico desde la antigüedad hasta la modernidad centrado en la significación de las cabezas cortadas en las diversas culturas. Para obtener mayor información haz click en la imagen

 

Finalmente, me gustaría acabar recomendaros una exposición en la que se aúnan perfectamente el arte y la histórica, concretamente la histórica política. Esta es Una Pintura para una nación. El fusilamiento de los Torrijos, que es presentada en el Museo del Prado desde el 26 de marzo hasta el 30 de junio de 2019. A través de ésta, se pretende conmemorar el 150 aniversario desde la nacionalización de las colecciones reales.una_pintura_para_una_nacion_-fusilamiento_de_torrijos_gisbert

¡Muchas gracias por visitar nuestro blog!

Espero que disfrutéis de estas propuestas culturales.

¡Hasta la próxima!

Mercedes Roa Escobar estudia 3º de Historia e historia del Arte en la Univerisdad CEU San Pablo

Morirte de frío: una reflexión sobre el arte contemproáneo

La verdad es que no sabemos lo que es el arte, pero lo reconocemos cuando lo vemos. La admiración ante la belleza es algo intrínseco a nuestro ADN. 

Cuando observamos una obra de arte, nos gusta comprender el mensaje o los mensajes que transmite. Creo que el arte ha tenido momentos de una muy difícil comprensión por parte del público, pero que aun así ha sido capaz de valorar la dificultad técnica de la obra. Esto sigue ocurriendo, pero considero que en general es algo totalmente minoritario y que pasa desapercibido.

Solo hace falta abrir el catálogo de ARCO Madrid de este año. El arte abarca muchos estilos, corrientes, normas… porque ¿qué es el arte? Respondan ustedes. En cualquier caso, aunque nuestra permisividad a la hora de ver una obra de arte (porque hemos decidido que es una obra de arte) es prácticamente infinita, no puedo parar de pensar que en el fondo no lo es, que simplemente está expuesta y se ha convertido en ello. Ahora es cuando yo, como espectador, me pongo en una situación compleja, pues quizás no esté preparado para ver el resto de obras que me acompañan en la feria.

Ha sido una sorpresa reencontrarme esta semana con Suso Fandiño, un docente de arte bastante escéptico con el arte contemporáneo. Él cree que el arte contemporáneo es deficiente. Lo trata como un sistema donde fallan los cimientos. Y es que los cimientos somos nosotros, el público. No somos capaces de comprender lo que nos están enseñando, porque no hemos aprendido a comprender (en términos generales). ¿Qué ocurre entonces? El artista, al ver que el espectador se aleja de su obra, se acerca a él, a sus círculos de comprensión. Es entonces cuando vemos que cinco de cada seis obras son totalmente comprensibles.

Es esencial que haya comprensión para que haya calidad. Paradójicamente, ha sido el mejor año de ARCO Madrid, y me alegra mucho saberlo. Pero no creo que la solución sea el mensaje fácil-demagógico-destroyer (y me estoy refiriendo al ninot del Rey… que no se vendió). Creo que falta recoger lo que sembramos como mínimo desde el Renacimiento Italiano y saber poner delante el talento, la calidad y el trabajo. Si no, todo se homogeneizará y cada exposición y galería recordará al jardín de El rey burgués de Rubén Darío.

La homogeneización, sin embargo, creo que provocará una ola de revolución artística en aras de la calidad. Si algo está claro es que tenemos los medios y el talento para crear y juzgar lo que nos rodea. La verdad es que no sabemos lo que es el arte, pero lo reconocemos cuando lo vemos. La admiración ante la belleza es algo intrínseco a nuestro ADN. Es, así, un proceso recíproco. Por lo tanto, si tenemos las herramientas, construyamos los cimientos.

 

Alejandro Echevarría Gómez estudia 4º de Humanidades y Periodismo en la Universidad CEU San Pablo

Una mirada femenina sobre la Revolución Francesa: Madame Elisabeth

Vivió pues, la Revolución en primera persona y acompañó a Luis XVI y María Antonieta hasta el último momento, pues prefirió permanecer junto a su familia en lugar de  abandonar Francia, como habían hecho muchos monárquicos franceses.

Por fin llega a nosotros una obra prácticamente desconocida para los lectores de habla  española, pues ha sido traducida al castellano recientemente por la editorial San Román (2018). El Sacrificio de la tarde, escrita por el afamado historiador francés Juan de Viguerie, especialista del siglo XVIII y gran conocedor de la Revolución francesa, narra la apasionante historia de Madame Elisabeth (1764-1794), hermana menor de Luis XVI.

madame elisabeth

Madame Elisabeth, bautizada como Elisabeth Felipa María Elena, nació el 3 de Mayo de 1764 en Versalles, fruto del matrimonio entre el Delfín de Francia, Luis Fernando y de María Josefa de Sajonia. Era por tanto nieta de Luis XV. Muy pequeña, a la edad de cuatro años quedó huérfana de padres, por lo que fue criada e instruida en las peculiaridades  de la corte francesa por distintas institutrices, al igual que su hermana mayor Clotilde. A los veinticinco años Madame Elisabeth alcanza la mayoría de edad y decide consagrar su vida al servicio de Dios y de su familia, renunciando al matrimonio. Aunque no renunció a la vida en sociedad, se aleja  de las frivolidades propias de los salones de Versalles, practicando la moderación, y dedicándose a las obras de caridad y a la educación de sus sobrinos.

Prácticamente desde el  advenimiento de la Revolución, Madame Elisabeth es consciente de la gravedad del momento, por lo que advierte en sucesivas ocasiones a su hermano de los peligros que padecería Francia si el rey se doblegaba a los interese revolucionarios, como sucedió con la aprobación de la Constitución Civil del Clero. Vivió pues, la Revolución en primera persona y acompañó a Luis XVI y María Antonieta hasta el último momento, pues prefirió permanecer junto a su familia en lugar de  abandonar Francia, como habían hecho muchos monárquicos franceses.

Poco antes de morir, ya en la prisión del Temple, compuso una breve oración que se hizo popular entre las tropas francesas durante la Primera Guerra Mundial, dice así: “No sé lo que me va a ocurrir hoy, Dios mío lo ignoro. Pero sé que todo lo que me suceda ha sido previsto desde toda la eternidad por Vos. Me sobra con este Dios mío para quedarme tranquila. Adoro vuestros designios eternos y me someto a ellos de todo corazón.”

En definitiva se trata de una obra de gran interés, que nos permite conocer un poco mejor la historia de Francia y de forma amena, pues su lectura fresca y ágil, unida al dramatismo del relato, nos mantiene enganchados desde el principio hasta el final.

Carlos Mª García de Polavieja de Cárdenas estudia 3º de Historia en la Universidad CEU San Pablo

Redescubriendo a Zweig… y a María Antonieta

María Antonieta es una obra importante que todos los historiadores deberíamos leer puesto que desmiente muchos mitos que en su época difundió la Revolución Francesa y que, por curioso o extraño que pueda parecernos se han conservado intactos hasta nuestros días

blog ceu

¡Buenos días!

Hoy , en lugar de una exposición o conferencia en la que hayamos estado os dejamos con la reseña de un libro que no solo debéis leer los amantes de la historia moderna, sino cualquiera que disfrute con una buena obra entre las manos, puesto que el libro que os traemos convierte una biografía en una novela que es, a partes iguales, realista y altamente interesante. Se trata de María Antonieta, obra de Stefan Zweig que nos introduce en la vida de la última de las reinas de Francia. El austriaco nos relata la vida de María Antonieta desde su nacimiento hasta el momento mismo de su muerte, introduciendo, además del relato de los hechos más sonados de su vida que la mayoría conocemos, anécdotas interesantísimas que consiguen engancharnos y hacer que resulte imposible no seguir leyendo. Además, otro aspecto que hace que esta obra destaque sobre la mayoría de biografías es que realiza detallados perfiles psicológicos, no solo de la reina sino también de su madre María Teresa (de la que se incluyen fragmentos de cartas, lo cual confiere carácter íntimo e incluso entrañable al libro), de su marido Luis XVI, de las damas de la corte que acompañan a la reina austriaca…, todo ello con el fin de intentar entender su comportamiento y sus acciones, de hacer que te pongas en su piel y que comprendas medidas y decisiones que, quizá, leyéndolas en un libro más puramente académico resultarían difíciles de comprender. Sí es cierto que en algunos casos, en mi opinión, se detiene demasiado tratando de dilucidar las tribulaciones de los distintos personajes, pero en general logra introducirlas de forma muy acertada, sin romper el ritmo narrativo. 

Pero, además de por la pericia que tiene Stefan Zweig como escritor y de su habilidad para engancharte al tiempo que te hace aprender, creo que María Antonieta es una obra importante que todos los historiadores deberíamos leer puesto que desmiente muchos mitos que en su época difundió la Revolución Francesa y que, por curioso o extraño que pueda parecernos se han conservado intactos hasta nuestros días, como la idea de que María Antonieta era una reina que únicamente pensaba en su propio beneficio, promiscua y totalmente ajena a su labor como reina de una de las principales monarquías europeas.

Sofía Guardiola estudia 3º de Historia e Historia del Arte en la Universidad CEU San Pablo

Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: