Estudiando historia y arte en Madrid

Otro sitio más de USPCEU – BLOGS

Estudiando historia y arte en Madrid - Otro sitio más de USPCEU – BLOGS

Tras los pasos de Carlos V (y IV) Gante

Mis impresiones flamencas vinculadas a Carlos V terminan precisamente en la ciudad en que todo comenzó, cuando en la madrugada del 24 de febrero de 1500 la princesa Juana de Castilla daba luz a su hijo Carlos, futuro Emperador de Alemania, rey de España y Señor de Países Bajos. La inmensa herencia que reunía en su persona el recién nacido se debía a sus cuatro abuelos: María de Borgoña, Maximiliano de Austria, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón.

Quiso la suerte que en esta ciudad de Gante, capital de Flandes oriental, viera por primera vez la luz aquel niño que en su madurez, tras haber sido el mayor soberano de su tiempo, renunciara a sus posesiones y decidiera terminar sus días en un sobrio monasterio en Extremadura.

GANTE PEDRODEGANTE

Placa conmemorativa del nacimiento de Fray Pedro de gante, dominico evangelizador de la isla Española

La llegada a la estación de tren en Gante no anuncia en absoluto lo que luego se descubrirá en el centro de la ciudad. Habla de una ciudad moderna y tranquila, de calles amplias por las que circulan coches, tranvías, autobuses y bicicletas en un complejo juego de supervivencia.

En la caminata hasta el centro, durante media hora, me encuentro una agradable sorpresa: una placa conmemora el nacimiento de Fray Pedro de Gante. El olvidado monje dominico a quien tanto deben los indios americanos .Uno de los primeros misioneros franciscanos españoles en México, autor de un Catecismo pictográfico que se conserva en la Biblioteca Nacional de España. Su nombre debía estar escrito en letras de oro en cualquier libro de historia de América. Al menos Gante ha sabido reconocer a uno de sus más importantes hijos dedicándole este recuerdo.

GANTE DESDE PUENTE

Vista desde el Puente de San Miguel

Tras esta primera sorpresa, recorremos los metros que nos llevan al centro histórico. Y entonces, como por ensalmo, aparece la encantadora ciudad medieval y renacentista que fue. Desde el puente de San Miguel, sobre el río Leie, la vista de los edificios más emblemáticos de la ciudad es espectacular: la iglesia de San Nicolás, el Ayuntamiento, el antiguo mercado de tejidos, y la Catedral de San Bavón.

Entramos en la Catedral, grandioso edificio gótico iniciado en el siglo XIII, son muchas las obras de arte que pude admirar, entre otras un cuadro de Rubens que representa al santo patrón. Pero todos dirigimos nuestros pasos a una pequeña capilla –antiguo baptisterio- que encierra lo que los ciudadanos consideran la joya más importante de su ciudad: el políptico del Cordero Místico, pintado por los hermanos Van Eyck en 1432 y que ha pasado por todo tipo de avatares hasta terminar con casi todas sus tablas –a excepción de una que sigue perdida- en el conjunto de esta capilla. Realmente es un gozo para la contemplación, acompañada de una explicación extensa sobre cada una de las escenas que aparecen representadas.

GANTE CASAS RIO

Casas junto al río Leie

La visita a la Catedral lleva bastante tiempo, y al salir hacemos un pequeño descanso. Continúa nuestro paseo en dirección al río, que atravesamos por el puente de San Miguel. En ambas orillas se suceden las típicas casas gantianas, alegres y decoradas con flores.

GANTE CASTILLO

Castillo condal, iniciado en el siglo IX, por el Conde de Flandes Balduino Brazo de Hierro

Continúa mi búsqueda de la señal del paso de Carlos V por la que fue su ciudad natal. Mientras con el plano trato de situar el lugar donde estuvo la Casa del Príncipe, que le vio nacer, veo cómo se levanta sobre el río, grandiosa, la magnífica mole del castillo condal, Het Gravensteen, cuya construcción se inició en el siglo IX. Impresiona la solidez de sus muros grisáceos, que se asoman a la plaza de Sin Veerleplein, encantador rincón rodeado de casas de los siglos XVI y XVII, y la imponente fachada barroca del mercado de pescados. En el centro de la plaza, una columna de justicia del siglo XV, la picota, donde se llevaban a cabo las ejecuciones.

GANTE PUERTA3

GANTE ESTATUAKAROL

Estatua en honor al Emperador Carlos

Y yo sigo, tenaz, a la busca de un reconocimiento por parte de la ciudad del que ha sido su ciudadano más importante, el Emperador Carlos. Y por fin, casi saliendo del centro histórico, en lo que llaman Prisenhof, encuentro la llamada Puerta Oscura, un arco doble que acoge una bóveda de entrada, y es el único resto que queda del palacio donde nació Carlos V.   Junto a la puerta hay una escultura de metal que no se distingue bien, y al interpretar la placa, veo que es un homenaje a los nobles de Gante que se negaron a financiar las campañas de su Señor Natural. Algo más alejada, por fin, una estatua del Kaiser Karol, en un pequeño parque, que pasa casi desapercibida.  Esto es todo lo que encuentro del que fue señor de dos mundos, Emperador y Rey, defensor de la cristiandad contra el turco y del catolicismo contra la reforma.

Gante se gloría de su actual condición de ciudad universitaria, de su capitalidad de Flandes oriental, pero apenas recuerda que fue cuna del hombre más grande de la primera mitad del siglo XVI.

En cualquier caso, el paseo continúa, las casas junto al río siguen teniendo su encanto, y la amabilidad de los ganteses compensan en cierta medida su falta de memoria histórica…

María Saavedra

Tras los pasos de Carlos V (III) Brujas

“Ciudad fascinante, por ser una de las más típicamente medievales de Europa”. Así comienza el apartado sobre Brujas mi guía, y creo que aún se queda corta al describir una de las ciudades más pintorescas y con encanto que conozco.

BRUJAS CALLES

Por las calles de Brujas. Al fondo, la torre cuadrada de la Catedral de Sint Salvator

El autobús nos deja en una plaza amplia y con esculturas modernas alrededor de una fuente. Pero en cuanto iniciamos un paseo por cualquiera de las calles que salen de esa plaza, nos sumergimos en otro mundo.

Casas antiguas, seguimos con las construcciones de ladrillo típicas de esta región, todas rematadas con diferentes tejadillos triangulares o escalonados. Surcada de canales, que se atraviesan por pequeños puentes desde los que se ven grupos de turistas paseando en lanchas para recorrer la Brujas más auténtica, la de las casas levantadas junto al agua. Me cuentan que uno de los guías de esas barcas, en su explicación acerca del origen del nombre de la ciudad, dice que “Brujas” hace referencia a que allí viven muchas suegras viudas… Imaginación al poder, y a la vez reflejo del sentido del humor de los belgas.

La Catedral de Sint Salvador, primera iglesia gótica en ladrillo, se construyó entre los siglos XIII y XV. A esta seguirían centenares de edificios en el mismo estilo por toda la región. Su interior contiene joyas pictóricas y escultóricas. Me enamora especialmente un retablo anónimo en madera que data del siglo XV, no muy grande, pero que con magníficas figuras en relieve representa la Pasión de Cristo.

BRUJAS MBORGOÑA3

Sepulcro de María de Borgoña, esposa de Maximiliano de Austria y abuela de Carlos V.

La iglesia de Nuestra Señora es otra de las joyas que guarda esta ciudad. Por desgracia, los trabajos de restauración no permiten apreciar su belleza. Contiene una de sus capillas una linda representación de la Virgen con el Niño en mármol, única obra escultórica de Miguel Ángel que se encuentra fuera de Italia.  Quizá la capilla que más me seduce desde el punto de vista histórico es la llamada Lanchals, en la que se encuentras los sepulcros de María de Borgoña y de su padre, Carlos el Temerario. María, esposa del emperador Maximiliano, murió prematuramente con 25 años, fue madre de Felipe el Hermoso , por tanto, la abuela de Carlos V y responsable de la herencia borgoñona del Emperador. Mirando la magnífica sepultura de estilo gótico, viene al pensamiento hasta qué punto la herencia de María de Borgoña incidió en el destino histórico de la Monarquía Hispánica durante los dos siglos siguientes.

brujas beguinario

Beguinario de Brujas

Sigo recorriendo las calles, buscando el begijnhof de la ciudad, uno de los más antiguos de Bélgica, fundado en el siglo XII. A este beguinaje se accede cruzando el canal por uno de sus puentes, que introduce a través de un arco a lo que parece otro mundo.  La sencillez de sus casas encaladas, el silencio, el jardín perfectamente arreglado… todo habla de lo que fue lugar de contemplación, aún habitado en parte por monjas benedictinas.

BRUJAS ESTANQUE SUEÑOS

Lago del amor

La salida del beguinario conduce en directo al paraje conocido como el “Lago del amor”; es fácil adivinar las razones del nombre, contemplando un espacio que por su belleza ha sido seguro testigo de múltiples escenas románticas.

Tras un breve descanso en una plazuela, en el que no puede faltar una copa de cerveza, continúo camino hacia el Markt, bella plaza que centra la vida de la ciudad. Cerca se encuentra la Basílica de la Sangre de Cristo en la que se venera un relicario que, según la tradición, contiene unas gotas de la sangre de Jesús que fueron recogidas por José de Arimatea o por Nicodemo, y siglos después las trasladó a Brujas un cruzado.

Después de la visita a la Basílica, solo queda deambular tranquilamente por esas calles en la que los edificios medievales se entremezclan con fachadas neogóticas, y admirar los bellos encajes que muestran muchos de los escaparates. Además, con un poco de suerte, se pueden ver músicos en los más recónditos lugares, que amenizan con sus instrumentos el ambiente mágico de esta ciudad.

María Saavedra

Tras los pasos de Carlos V (II) Bruselas

Capital del reino de los belgas, centro de la Unión Europea, sede de la OTAN…No falta nada a esta ciudad en la que la historia se mezcla con lo contemporáneo en una armonía que cautiva. La ciudad, según dicen los bruselenses, hay que verla lloviendo, es más auténtica. Bueno, pues yo la he paseado con lluvia y con sol, y me quedo con esta última experiencia, que permite apreciar con calma la belleza de cada uno de sus rincones.

Larga es la tradición histórica, como manifiestan edificios, plazas y calles. Pertenecía la ciudad en la Edad Media a los duques de Brabante, y posteriormente el ducado de Brabante pasó a engrosar los territorios de la Casa de Borgoña. Siendo Carlos V señor natural de los Países Bajos, nombró esta ciudad capital de su señorío. Aquí fue coronado Emperador en 1516, y en esta ciudad abdicó en 1555.

Es pues, fuerte, la unión de Bruselas con nuestro Carlos V. La relación entre la ciudad que él escogió como capital para sus dominios de la herencia Borgoñona no siempre ha sido buena con la Monarquía Hispánica. Si Carlos la alzó entre otras ciudades de Países Bajos, bajo el reinado de su hijo Felipe, las tensiones fueron creciendo a medida que los flamencos buscaban mayor autonomía, que era frenada con rigor por uno de los hombres más leales que ha tenido monarca alguno en la historia: el Duque de Alba. La firme decisión de mantener el catolicismo fue acompañada de un autoritarismo que no fue bien visto por los habitantes de aquellas tierras.

BRUX ESCARABAJOS

Decoración de uno de los salones del Palacio Real. Se emplearon cerca de un millón y medio de caparazones de escarabajos de Tailandia

 

Pasear por Bruselas significa ir cambiando de tiempo en el recorrido de pocos metros. El Atomium visto desde la ventanilla del tren es el inicio de un recorrido que viaja por la historia pero en dirección opuesta a lo contemporáneo. De la Estación Central, la visita obligada al Palacio Real, de los siglos XVII-XVIII pero profundamente renovado en un estilo neoclásico. Una de las últimas reformas la introdujo la reina Paola, al decidir encargar al artista Jan Fabre  la decoración de uno de los salones: el techo ha quedado absolutamente cubierto por los caparazones de escarabajos tailandeses, que emiten un brillante verde irisado sobre la sala.  Si ya el techo verde es de dudoso gusto, a mi humilde parecer, cubrir una de las magníficas arañas que ya tenía el Palacio del mismo material es una aberración estética. En fin… el rey hace lo que quiere en su palacio… mientras reina. En cualquier caso, los belgas están muy orgullosos de lo que denominan su “techo joya”.

BRUX SALA MUSEO

Vista de las salas del Museo de Arte Antiguo en Bruselas

Obviamente hay que visitar el Museo de Arte Antiguo, con magníficas pinturas flamencas de los tiempos medievales y modernos. El edificio que alberga el museo, de estilo neoclásico, anuncia la grandiosidad que merecen las pinturas que allí están expuestas.

Y seguimos, nuestro recorrido hacia el centro y hacia tiempos más antiguos. La Catedral de San Miguel, estilo gótico como tantísimas iglesias que salpican las calles de la ciudad, es una joya, que al franquear la entrada deja unos segundos el corazón sin latido. Tanto arquitectónicamente, por su majestuosidad, como por las obras de arte que conserva, sobrecoge su belleza, y sigue cumpliendo su cometido de elevar el espíritu hacia lo alto. En uno de los brazos del transepto, una vidriera de 1525 recuerda la coronación imperial de Carlos V.

De camino hacia la Grand´Place, en un rincón que siempre está lleno de turistas, encuentro el Manneken-Pis. Me niego a comentarlo, porque no entiendo que ciudad tan bella tenga como símbolo esta fuente. Sigo callejeando entre casas de ladrillo, con tejados triangulares originalísimos, y por fin entro en la Gran Plaza. ¡Qué belleza! Las cuatro fachadas son espectaculares, cada una en su estilo. Estas casas brabantinas, que tienen un encanto especial, aquí pueden verse con toda su perspectiva. El Ayuntamiento en un lado, la Casa del Rey enfrente, y, flanqueando ambos edificios, viviendas de diferente hechura que combinan en perfecta armonía. La Casa del rey, que nunca se utilizó como vivienda regia, tiene la huella de Carlos V, que mandó renovar el edificio del antiguo mercado del pan.

BRUX AHORCADOS

Restaurante situado en la llamada Maison del roi d´Espagne. Del techo penden figuras “ahorcadas” en homenaje a los belgas ajusticiados durante el reinado de Felipe II

La Gran Plaza de Bruselas alberga mucha historia. Muchos tienden a asociarla al recuerdo de la ejecución de los nobles Egmont y Hornes durante la gobernación del Duque de Alba. Incluso uno de los restaurantes de la plaza, llamado El rey de España, alimenta este recuerdo con una decoración consistente en figuras de hombres y mujeres ataviados a la manera del siglo XVI, que penden del techo como ahorcados, sobre los comensales.

BRUX DUQUES EGMONT

En el centro de la encantadora plaza du Petit Sablon se encuentra una fuente decorada por dos grandes esculturas de los condes de Egmont y Hornes

En mis recorridos por la ciudad encontré una plaza que homenajea a los condes rebeldes. Me resultó llamativo que esté más presente en esta ciudad el recuerdo negro –y ennegrecido por los más críticos- del mandato del Duque de Alba que trató de mantener aquellos territorios firmemente ligados a su Señor Natural, Felipe II, que el hecho de que Carlos V fuera allí coronado, le diera rango de capital, y firmase allí su abdicación.  Precisamente en la abdicación de Carlos, que decide separar el Imperio del resto de sus territorios (los reinos hispánicos, América y Países Bajos), está el origen del que fue probablemente mayor quebradero de cabeza de su hijo. Carlos nació borgoñón y, sin perder esta condición, se hizo español; Felipe nació español, y trató de mantener intacta la herencia borgoñona de su bisabuela María, a pesar de que sus súbditos de aquí se lo pusieron muy difícil. Lo cierto es que el territorio flamenco, unido a los destinos de la Monarquía Hispánica hasta la llegada de los Borbones y la firma del Tratado de Utrecht, se mantuvo, frente a la actitud de los territorios vecinos, ligado a la Iglesia Católica, mientras el resto de Europa se rompía en mil pedazos desde el punto de vista religioso. La Universitas Christiana de Carlos quedaba prácticamente reducida a los territorios gobernados por su hijo.

No obstante, hoy el turista español encuentra belleza, acogida y deleite en la capital belga. Los sabores de cerveza, waffle, helado, se acompañan con la simpatía de los habitantes de esta ciudad que es hoy en día capital administrativa del mundo.

María Saavedra

Tras los pasos de Carlos V (I). LEUVEN

LOV PLAZA

El magnífico Ayuntamiento de Lovaina en la actualidad, flanqueado por la Colegiata de San Pedro y el edificio conocido como Tabla redonda

La suerte ha querido que una parte de las vacaciones de este año transcurra en Flandes, la tierra de origen de nuestro Carlos I, Quinto de ese nombre en el Imperio Alemán. Este cambio imprevisto de planes me ha llevado a tratar de seguir las huellas de juventud de nuestro primer rey de la casa de Habsburgo. Conocer los paisajes que él conoció, visitar museos y monumentos llenos de joyas que nos retrotraen a los tiempos de sus antepasados. Y, sobre todo, pasear. Esas calles empedradas de ciudades que parecen haber quedado paralizadas en el tiempo (si no fuera por las múltiples terrazas veraniegas llenas de turistas, que nos devuelven de golpe a la realidad de nuestro siglo XXI). Voy a dejar que fluyan impresiones que me transportan en el tiempo a aquel año de 1500 en que abría los ojos por primera vez el que fue gran señor de un mundo: rey de España, Emperador de Alemania, Señor Natural de Países Bajos. No seguiré un orden cronológico histórico, sino que estas letras irán apareciendo al ritmo de mis paseos por las distintas ciudades flamencas. Mi primer contacto con el mundo flamenco ha sido la ciudad de Lovaina, y aquí se inicia el relato de mis impresiones.

LOV PLAZA CARLOS2

Detalle de la fachada del Ayuntamiento, con una estatua que representa a Carlos V

Lovaina suena a carillón, huele a flores frescas, y la vista se ve permanentemente deleitada con construcciones medievales, en una transición que va del tardo-románico al incipiente Renacimiento, pero donde por encima de todo sobresale el Gótico.

LOV BEGUIN PUENTE2

Vista del Gran Beguinario, desde uno de sus puentes

El río fluye entre las calles, bajo sencillos arcos que dejan entrever un paisaje de casas de ladrillo de distintas tonalidades rojizas, que cambian de color con el transcurso del sol. Uno de mis parajes favoritos es el Groot Begijnhoff, mal traducido en las guías como “Beaterío”, cuando el término más adecuado sería el de beguinaje  lugar donde mujeres independientes querían vivir un espíritu de contemplación, y que en muchas ocasiones acogieron a esposas o hijas de soldados que marchaban a las cruzadas. Hoy en día traspasar sus muros supone entrar en un pequeño pueblecito, con edificaciones de diferentes épocas, levantadas entre los siglos XV y XVIII. Pasear tranquilamente por sus calles empedradas, atravesar los puentes sobre el río y contemplar pintorescos rincones, o entrar en la iglesia iniciada en el siglo XIII, es un placer para el espíritu que busca un poco de tranquilidad. Y es que en Lovaina, lo mismo que en el resto de Bélgica, se respira catolicismo en cada rincón. Imágenes de la Virgen adornan numerosos cruces de calles. La fachada de la Universidad de Lovaina, que fue importante sede del conocimiento católico durante largos siglos, está presidida por una imagen de Nuestra Señora de la Victoria, en honor al pueblo belga que supo sobreponerse y renacer tras numerosos ataques e invasiones, los últimos en las Guerras Mundiales del siglo XX. En la Colegiata de San Pedro, frente al Ayuntamiento, se encuentra la imagen de una de las advocaciones más veneradas en la ciudad: Nuestra Señora Sedes Sapientiae, Trono de la Sabiduría. El Museo de la Ciudad de Leuven acoge en sus salas gran parte de la historia creativa de esta ciudad. Bellas imágenes en madera policromada, hermosas tablas de los primitivos flamencos, se entremezclan con ornamentos sagrados  que son obras maestras del arte textil.

LOV CRUCERO ST PETER

Cruz triunfal, sobre el altar de San Pedro, Lovaina

LOV CASA GUY

Casa en la que, según la tradición, residió Guy de Morillon en Lovaina. Hoy convertida en hotel

Y es precisamente una imagen de madera policromada de la Virgen Sedes Sapientiae la más antigua pieza de este Museo. La Virgen, junto a la Pasión de Cristo, son los temas que en la Edad Media flamenca dieron lugar a las más bellas realizaciones artísticas. Lo pone igualmente de manifiesto el bello crucero del siglo XV que se alza sobre el altar de la Colegiata de san Pedro.

 

Y como se trataba de encontrarme con la historia de Carlos V en estos parajes tan nuevos para mí, me dediqué a buscar algo que me conectara con los primeros pasos del emperador, o con su entorno próximo, en los albores del siglo XVI. Encontré, en un pintoresco rincón, al que no se accede desde ninguna plaza principal, una casa en la que, según cuentan, habitó Guy de Morillon, señor de Chievres, una de las personas más influyentes en los primeros años del Emperador. Cuenta algunas fuentes que recién llegado Carlos a la Península, salieron de España varios cargamentos de joyas, muchas de ellas destinadas a la esposa de Morillon.

No fue precisamente una luna de miel el primer encuentro de Carlos y su séquito flamenco con los castellanos y aragoneses. Los altivos flamencos chocaron con los orgullosos castellanos, y tendría que pasar un tiempo hasta que Carlos fuera consciente de que la igual procedencia no era necesariamente prenda de lealtad. Castilla exigió, pero fue generosa, lo mismo que Aragón. Esto es otra historia… De momento sigamos contemplando con ojos de hoy aquellos lugares de los que salió con 17 años el que sería Emperador más poderoso de los siglos modernos Carlos V de Alemania y I de España.

María Saavedra

Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: